El Tesouro Nacional ha hecho pública, este jueves 27, la actualización del indicador de Receta Líquida Ajustada (RLA), una métrica fundamental para la gestión de las finanzas públicas y la determinación de los límites de gasto del Estado. De acuerdo con los datos oficiales suministrados por el organismo, el indicador cerró el mes de julio con un valor del 5,65%, lo que representa un incremento en comparación con el registro de junio, mes en el que la RLA se situó en el 5,36%.
Este indicador no es un dato aislado, sino que constituye la herramienta técnica utilizada para definir el límite anual de despesas en el Orçamento da União, siguiendo estrictamente lo establecido en la ley del arcabouço fiscal. La función primordial de la RLA es actuar como un mecanismo de estabilización, diseñado específicamente para suavizar los efectos que producen las variaciones de ingresos que no son previsibles sobre los límites de gastos establecidos en el nuevo marco fiscal.
Para lograr esta estabilización, el cálculo de la RLA aplica un proceso de depuración en el que se expurgan diversas fuentes de ingresos consideradas volátiles. El objetivo es evitar que picos extraordinarios o caídas abruptas de ingresos puntuales distorsionen la capacidad de gasto del Gobierno. Entre las fuentes que quedan fuera de este cálculo se encuentran aquellas obtenidas a través de concesiones, el cobro de dividendos y los royalties. Asimismo, se excluyen los recursos que no han sido retirados del PIS/Pasep y aquellos fondos provenientes de programas especiales de recuperación fiscal.
La lógica detrás de esta metodología es priorizar el recolhimento de tributos que presenten una mayor adherencia a la evolución real de la actividad económica. Al centrarse en los ingresos más estables y ligados al desempeño productivo y económico del país, el Tesouro Nacional busca garantizar una base financiera que sea más confiable y, sobre todo, perenne. De este modo, el crecimiento de las despesas no queda sujeto a la incertidumbre de ingresos fortuitos, sino que se apoya en una estructura de recaudación sostenible a largo plazo.
En cuanto a la temporalidad de este indicador, la RLA utilizada para calcular el límite de crecimiento real de las despesas del Orçamento comprende un periodo específico: desde julio del año anterior hasta junio del año corriente. Este intervalo permite consolidar la tendencia de ingresos antes de proyectar los límites de gasto para el ciclo presupuestario siguiente.
Un ejemplo concreto de la aplicación de este mecanismo se observa en las proyecciones para el Orçamento de 2026. En este caso, la RLA registró un crecimiento del 6,37% en el periodo comprendido entre julio de 2024 y junio de 2025. Este dato de crecimiento de los ingresos ajustados fue el insumo necesario para determinar el límite de avance de las despesas, el cual resultó en un 2,50%. Este porcentaje final es el teto estipulado por el arcabouço fiscal, marcando el límite máximo permitido para el incremento del gasto público en dicho ejercicio.
En síntesis, la publicación de estos datos por parte del Tesouro Nacional permite monitorear la trayectoria de los ingresos ajustados y comprender cómo la volatilidad de ciertas fuentes financieras es neutralizada para dar paso a una planificación presupuestaria más rígida y previsible. La subida del indicador en julio, alcanzando el 5,65%, refleja la dinámica actual de los ingresos que el Gobierno considera aptos para sustentar la evolución del gasto público bajo las reglas del marco fiscal vigente.






