La Cámara de Diputados de la Nación otorgó este miércoles la media sanción al proyecto de ley que busca reformar la carta orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La iniciativa, impulsada por el presidente Javier Milei y anunciada previamente en cadena nacional a finales de julio, fue aprobada con una mayoría holgada, contando con el respaldo de sectores aliados al Gobierno. El resultado de la votación fue de 144 votos afirmativos, 102 negativos y nueve abstenciones. Tras este paso en la Cámara baja, el proyecto será girado al Senado para su tratamiento.
Esta reforma ha sido definida por el propio mandatario Javier Milei como la medida legislativa más importante de la etapa actual de su gestión. El núcleo central del proyecto es la consolidación del principio de emisión cero, bajo la premisa de que la emisión monetaria impacta de manera directa en los niveles de inflación que afectan al país.
Entre los cambios estructurales que propone la iniciativa, se destaca un endurecimiento significativo en las condiciones para remover al presidente del BCRA y a los integrantes de su directorio. Para que se concrete una remoción, el proyecto exige la existencia de causales específicas. Además, la decisión no dependería únicamente de un decreto del Poder Ejecutivo, sino que requeriría la aprobación de dos tercios de los presentes en ambas cámaras del Congreso.
Asimismo, el proyecto prevé la eliminación de las reservas de libre disponibilidad y establece modificaciones en la distribución de las utilidades de la entidad. También propone la implementación de un mecanismo destinado a cancelar progresivamente los adelantos transitorios acumulados en el activo del banco, así como las letras intransferibles.
Durante el debate, el diputado Santiago Pauli, representando al oficialismo, defendió la reforma argumentando que el objetivo principal es reforzar la independencia del Banco Central. Según Pauli, esta medida es fundamental para evitar que el organismo sea utilizado como una herramienta de financiamiento para el Estado. El legislador sostuvo que la emisión monetaria descontrolada ha sido una de las causas principales de la inflación y, por ello, planteó la necesidad de eliminar los adelantos transitorios, prohibir los préstamos al Gobierno y vetar la compra de títulos públicos en el mercado primario, además de derogar el concepto de reservas de libre disponibilidad.
Desde la oposición, las críticas fueron diversas. Itai Hagman, representante de Unión por la Patria, cuestionó los resultados de la política económica implementada por el Gobierno actual. Hagman afirmó que la reforma pretende “blindar” un esquema que ha provocado retrocesos en sectores clave como la industria, las jubilaciones y el empleo. Asimismo, advirtió sobre el nivel de endeudamiento de millones de personas y criticó que se le resten herramientas al Estado para abordar dicha situación. El diputado puso especial énfasis en un artículo que permitiría utilizar activos del Banco Central como garantía para el endeudamiento externo, acusando al Gobierno de buscar financiamiento para sostener su programa económico hasta el año 2027.
Por su parte, Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, manifestó coincidir en la necesidad de modificar la carta orgánica, cuestionando el uso que se le dio al Banco Central en las últimas dos décadas. No obstante, advirtió que la reforma no asegura una independencia absoluta, ya que el Ejecutivo aún podría utilizar Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) para disponer de las reservas. Ferraro también solicitó que se establezca un plazo de 180 días para que el Senado trate los pliegos de los directores designados “en comisión”.
En una línea más crítica, Miguel Ángel Pichetto rechazó el proyecto calificándolo como una “trampa cazabobos” y advirtió sobre una “peruanización” del Banco Central. Pichetto cuestionó la falta de información clara sobre el destino del oro de las reservas y criticó que el orden fiscal del Gobierno se sostenga sobre el costo asumido por los trabajadores públicos y los jubilados. Para el legislador, el Banco Central debe permanecer subordinado al interés general de la nación.
En paralelo a este debate, la Cámara baja también trató la ampliación del régimen de Inocencia Fiscal, otro de los proyectos impulsados por el Gobierno nacional. Por otro lado, la oposición no logró incorporar a la sesión casi 50 proyectos destinados a brindar alivio a familias endeudadas. A pesar de ello, los impulsores de estas iniciativas alcanzaron 133 votos positivos, número que les asegura quórum para una nueva convocatoria que ya se proyecta para el próximo 9 de septiembre, donde buscarán tratar la morosidad y la prórroga de la emergencia en discapacidad.






