El ministro de Economía, Luis Caputo, ha tomado una decisión estratégica al levantar la licitación de los bonos en dólares, en un momento en que el Gobierno prepara una serie de medidas destinadas a fortalecer la reactivación de la economía nacional. La medida se hizo pública al difundirse el menú de títulos que serán puestos a consideración de los inversores en la subasta de este jueves.
El objetivo central de esta licitación es obtener fondos para refinanciar vencimientos que ascienden a los $ 14 billones. Sin embargo, el gran ausente en esta convocatoria es el bono AO29. Este título era la herramienta mediante la cual el Ministerio de Economía pretendía sumar U$S 2.000 millones para el año 2026, tal como se había informado oportunamente en el programa financiero del organismo. Hasta el momento, la Secretaría de Finanzas ha logrado recolectar aproximadamente U$S 1.400 millones de los U$S 2.000 millones que integran la emisión autorizada.
A pesar de las consultas del mercado, el Ministerio de Economía no ha brindado una explicación oficial sobre los motivos que llevaron a retirar el AO29 de la licitación. No obstante, existen especulaciones basadas en el comportamiento reciente del mercado financiero. Se presume que, ante un escenario percibido como más “pesado”, Caputo haya optado por retirar el título para evitar un posible rechazo de las ofertas o que los inversores reclamen un aumento en las tasas de interés.
Este movimiento ocurre en un contexto de mayor presión sobre el mercado cambiario. En las últimas ruedas, se observó un incremento en la demanda del dólar, lo que impulsó su cotización hasta los $ 1.530, valor con el que cerró este martes. La presión fue especialmente visible en el mercado mayorista, donde la cotización escaló levemente, situándose en $ 1.502 para la compra y $ 1.511 para la venta.
En respuesta a este panorama, el Banco Central redujo su ritmo de compra diaria a apenas U$S 9 millones. Desde Wise Capital señalaron que, aunque se mantiene un saldo comprador positivo de U$S 477 millones en agosto y se acumulan U$S 13.804 millones en lo que va de 2026, el ritmo diario de absorción retrocedió a un promedio de U$S 32 millones, una cifra marcadamente inferior a la registrada en los meses anteriores.
Paralelamente a estas maniobras financieras, el ministro Caputo ofrecerá una conferencia de prensa el miércoles por la mañana en el Palacio de Hacienda, donde se espera que realice anuncios importantes. El tema de la reactivación económica ha sido el eje central de los debates en las últimas reuniones de gabinete y de la Mesa Política.
Aunque el ministro, con el respaldo del presidente, sostiene que el programa económico está funcionando según lo previsto y que la reactivación se acelerará, existe inquietud entre quienes diseñan las estrategias electorales debido a la demora en la obtención de resultados visibles. Esta tensión interna quedó evidenciada en un posteo de la senadora Patricia Bullrich, quien reclamó que el progreso económico debe llegar a todos los sectores, mensaje que posteriormente fue borrado.
Ante este escenario, se especula con el lanzamiento de medidas enfocadas en estimular la demanda. En presentaciones previas, Caputo adelantó que el Gobierno evalúa utilizar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para facilitar el fondeo de las entidades bancarias, permitiendo así un incremento en la oferta de créditos hipotecarios mediante un sistema de licitaciones de montos determinados.
En cuanto a la problemática de la morosidad, las conversaciones internas sugieren una mejora en la comunicación de las tasas de interés aplicadas. Sin embargo, el Gobierno ha descartado rotundamente la implementación de cualquier plan especial de ayuda para las familias que posean créditos impagos.
Los indicadores sectoriales recientes refuerzan la necesidad de estas medidas, ya que el nivel de actividad en la industria y el comercio continúa mostrándose muy débil. El consumo también presenta datos flojos, a pesar de los intentos de matizar estas cifras con el crecimiento de las ventas on line. Según el informe de nivel de actividad de Orlando Ferreres, en julio se registró una caída del 0,9% respecto a junio, mientras que el incremento interanual fue de apenas el 0,3%.
Finalmente, la situación se complica con los datos de la recaudación impositiva, que estarían mostrando otro mes discreto. Este escenario obliga al Gobierno a continuar ajustando las cuentas públicas para preservar el superávit fiscal, una medida que impacta directamente en las administraciones provinciales debido a la caída en la coparticipación.






