La situación de Kevin Quevedo en Alianza Lima ha dado un giro inesperado, abriendo una nueva posibilidad para que el atacante nacional recupere su lugar dentro del plantel. Tras una serie de acontecimientos que lo habían distanciado del grupo y del cuerpo técnico, el futbolista habría reconocido sus errores y tomado la iniciativa de ofrecer disculpas formales tanto al director técnico Pablo Guede como a sus compañeros de equipo. Esta acción busca cerrar el conflicto interno y permitir que el delantero sea tomado en cuenta nuevamente para disputar el Torneo Clausura 2026.
El origen de la crisis que llevó a Quevedo a quedar fuera de las consideraciones del comando técnico se remonta a un incidente ocurrido durante el encuentro entre Alianza Lima y FBC Melgar. En medio del desarrollo del partido, el atacante realizó una publicación en sus redes sociales que no pasó desapercibida y generó una ola de comentarios negativos. Este hecho ocurrió en un momento crítico, ya que el futbolista ya venía enfrentando dificultades para entrar en los planes del entrenador, quien priorizaba otros perfiles para el esquema victoriano.
La noticia sobre este acercamiento y el proceso de reconciliación fue revelada por el programa "Fútbol Satélite", el cual detalló los pasos que el jugador ha empezado a seguir para limpiar su imagen dentro del club. Según la información difundida, Kevin Quevedo ha dado el primer paso fundamental al disculparse con Pablo Guede y el resto de sus compañeros. No obstante, el programa enfatizó que el pedido de perdón es solo el inicio de un proceso más largo. Se señaló que el compromiso manifestado por el jugador debe verse reflejado ahora en los entrenamientos diarios y, sobre todo, en un esfuerzo exhaustivo por ponerse a punto físicamente.
A pesar de este avance en la relación personal y profesional, el regreso de Quevedo a las convocatorias no es una certeza inmediata. El cuerpo técnico ha dejado claro que el perdón es necesario, pero insuficiente por sí solo. El atacante deberá demostrar con hechos, y no solo con palabras, que posee el compromiso necesario para integrarse al grupo. Uno de los puntos más críticos es su estado físico; Quevedo necesita recuperar el nivel competitivo requerido para poder luchar por un puesto en el once titular en igualdad de condiciones con el resto de los jugadores del plantel.
En este proceso de mediación, han intervenido diversas figuras clave para facilitar el diálogo. De acuerdo con los reportes, el agente del futbolista, así como los Navarro, trabajaron activamente para tender un puente entre el jugador y la dirección técnica. El objetivo era lograr que Pablo Guede tuviera la apertura de escuchar al futbolista y evaluar la posibilidad de un retorno. En este sentido, se explicó que la postura del entrenador argentino era firme: no habría espacio para el jugador si no existía un cambio real en su actitud. Al haberse producido las disculpas, se ha cumplido la primera condición, aunque esto no garantiza su inclusión automática en la lista para el próximo partido contra Deportivo Garcilaso.
La incertidumbre sobre su presencia en la convocatoria para enfrentar a Garcilaso persiste. Si bien el pedido de perdón representa un avance significativo para solucionar la tensión interna, Guede se tomará el tiempo necesario para evaluar la evolución del delantero durante las sesiones de entrenamiento. El técnico priorizará el rendimiento y la disciplina sobre cualquier otra consideración.
Un factor determinante en este retorno es la condición física del jugador. Se ha mencionado que Quevedo llegó a la pretemporada en una condición más complicada que la de sus compañeros, lo que ha retrasado su ritmo competitivo. En ese sentido, se ha indicado que el futbolista comenzaría a trabajar a la par de todo el grupo a partir del martes 25 de agosto, marcando el inicio de su fase de recuperación total.
En conclusión, aunque el diálogo ha abierto una puerta, Kevin Quevedo todavía tiene un camino considerable por recorrer para vestir oficialmente la camiseta de Alianza Lima en los partidos oficiales. El respaldo de sus disculpas deberá venir acompañado de trabajo duro y un rendimiento sostenido en las prácticas. La decisión final recae enteramente en Pablo Guede, quien determinará el momento exacto en que el delantero esté en condiciones óptimas para competir nuevamente por un lugar en el equipo.






