La expectativa generada por la definición de la Copa de la Liga se ha transformado en un escenario de incertidumbre y críticas. Hernán Caputto, entrenador de Coquimbo Unido, ha manifestado públicamente su descontento ante la suspensión del encuentro final que debía enfrentar a su equipo contra O’Higgins. El técnico no solo solicitó la pronta fijación de una nueva fecha para dirimir el título, sino que puso en tela de juicio la gestión y la planificación organizativa del partido.
El encuentro estaba programado para llevarse a cabo este viernes 16 de octubre en las instalaciones del Claro Arena. Sin embargo, el partido no pudo concretarse debido a que no contó con la autorización necesaria por parte de la Delegación Presidencial de la Región Metropolitana. Esta falta de aval, fundamentada en motivos de seguridad, obligó a la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) a tomar la decisión de suspender el compromiso una vez más, generando una reacción inmediata en el cuerpo técnico del equipo pirata.
En declaraciones otorgadas a RedGol, Hernán Caputto fue enfático al señalar que, si bien comprende y acepta que la seguridad debe ser la prioridad absoluta ante los acontecimientos recientes, considera que la situación era totalmente evitable. Para el estratega, la organización del torneo tuvo tiempo suficiente para anticiparse a estos inconvenientes y garantizar que el evento se desarrollara sin contratiempos. En palabras del entrenador, el problema radica en la falta de previsión, especialmente en lo que respecta a la definición y claridad sobre el lugar donde se disputaría la final.
Uno de los puntos más críticos señalados por Caputto fue la temporalidad de la organización. El técnico recordó que los finalistas de esta competencia fueron definidos en el mes de julio, lo que significa que hubo un margen de tiempo considerable para coordinar la logística, los permisos y la seguridad del recinto. Según su visión, el hecho de que el partido se haya suspendido a las puertas de su ejecución evidencia una falla en la planificación preventiva que debió implementarse desde el momento en que se conocieron los equipos que lucharían por el trofeo.
Más allá de la gestión administrativa, Caputto expresó una profunda preocupación por el impacto humano y logístico que conlleva una reprogramación de este calibre. El técnico pidió que, al momento de buscar una nueva fecha, se considere seriamente el efecto que esto produce en los aficionados. Subrayó que el fútbol mueve personas de todo el territorio y que las dificultades no afectan únicamente a quienes residen en Santiago, sino que impactan severamente a la gente del norte del país, quienes realizan esfuerzos significativos para acompañar a sus equipos.
Asimismo, el entrenador destacó la relevancia deportiva de este encuentro. La final de la Copa de la Liga no es solo un trofeo más, sino que conlleva la posibilidad crucial de acceder a una competencia internacional, un objetivo que representa una motivación alta para cualquier institución deportiva. Caputto fue claro al decir que todos los equipos aspiran a esa instancia internacional, lo que incrementa la frustración ante una organización que, a su juicio, no estuvo a la altura de la importancia del premio en juego.
Finalmente, el director técnico advirtió sobre la complejidad del calendario actual. Tanto Coquimbo Unido como O’Higgins se encuentran en una fase competitiva intensa, con objetivos claros en el torneo nacional y un avance significativo en la Copa Chile. La acumulación de compromisos, sumada a los partidos programados entre semana, hace que encontrar un espacio en la agenda sea un desafío crítico. Caputto concluyó instando a las autoridades a encontrar la mejor fecha posible, advirtiendo que el calendario ya se encuentra cerrado y que cualquier movimiento debe hacerse con extrema cautela para no perjudicar el rendimiento deportivo de los planteles.





