El gobernador del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha solicitado nuevamente una licencia para separarse de sus funciones oficiales. Esta decisión se produce apenas 24 horas después de haber retomado su cargo el pasado viernes, un regreso que generó una ola de críticas provenientes de los niveles más altos del Gobierno Federal y de la dirigencia de su propio partido, Morena.
A través de su cuenta en la red social X, Rocha Moya publicó este sábado la imagen del documento dirigido al Congreso local. En la solicitud, el mandatario estatal manifiesta que, por considerarlo pertinente, pide una licencia temporal con carácter indefinido, por un periodo superior a los treinta días, al cargo de Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa. El gobernador acompañó la publicación con un mensaje en el que afirmó que "Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo".
Este giro en la situación ocurre en un contexto de alta tensión política. Rocha Moya enfrenta acusaciones por parte del Gobierno de Estados Unidos que lo vinculan con el narcotráfico, específicamente con el Cártel de Sinaloa y la facción conocida como "Los Chapitos", liderada por los hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán. Aunque el gobernador ha rechazado categóricamente estos cargos, su decisión de regresar a la gubernatura el viernes fue vista con desaprobación por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y diversos liderazgos de Morena, quienes sugirieron que Rocha estaba priorizando sus intereses personales sobre el interés público.
La presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció este sábado mediante un mensaje en X, en el cual, aunque no mencionó directamente al gobernador, lanzó una dura reflexión sobre el ejercicio del mando. La mandataria aseguró que "el poder sin principios se vuelve arrogancia" y enfatizó que ningún interés personal puede estar por encima de los intereses del pueblo y de la Nación, especialmente cuando se trata de "la ambición desnuda del poder por el poder". Asimismo, señaló que México requiere servidores públicos conscientes de que los cargos son pasajeros, mientras que la responsabilidad ante la nación es eterna.
Más tarde, durante la inauguración de instalaciones de atención agraria en la Ciudad de México, la presidenta confirmó a los periodistas que se enteró del retorno de Rocha Moya a través de las redes sociales el viernes y anunció que profundizaría en el tema durante su conferencia de prensa diaria el próximo lunes.
Por su parte, la Secretaría de Gobernación (Segob) marcó distancia inmediata ante el regreso del gobernador el viernes, emitiendo un comunicado donde aclaró que dicha determinación fue de "carácter personal". La dependencia subrayó que las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre las acusaciones estadounidenses siguen abiertas, contradiciendo las afirmaciones hechas por Rocha Moya antes de retomar sus funciones. La Segob reiteró que corresponde a la FGR proporcionar la información pertinente según el avance de las indagatorias.
El distanciamiento fue compartido por la estructura de Morena. La dirigencia nacional del partido, que postuló a Rocha en 2021, afirmó no haber sido informada sobre su regreso y se deslindó formalmente de la decisión. En el Senado, la bancada de Morena calificó el acto como "personal e individual", mientras que Ricardo Monreal, líder del partido en la Cámara de Diputados, solicitó públicamente al gobernador rectificar su postura.
A este rechazo se sumó un comunicado firmado por 23 gobernadoras y gobernadores de Morena y partidos aliados, quienes hicieron un llamado a la "madurez y la responsabilidad" de Rubén Rocha Moya. Los mandatarios estatales señalaron que los proyectos personales no tienen cabida frente al bienestar de la nación y calificaron la decisión de Rocha como una falta de congruencia que atenta contra los principios de honestidad y lealtad.
Para contextualizar, el conflicto inició el 29 de abril, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a Rocha Moya y a otras nueve personas de aliarse con el Cártel de Sinaloa para importar narcóticos masivamente a territorio estadounidense. Tras la denuncia, Rocha se separó temporalmente de su cargo para facilitar las investigaciones de la FGR. En julio, la Fiscalía mexicana informó que no contaba con pruebas para acreditar las acusaciones estadounidenses, aunque mantiene abiertas las carpetas de investigación.
El gobierno mexicano ha solicitado repetidamente al Departamento de Justicia de EE.UU. que aporte las pruebas que sustenten los señalamientos. Mientras tanto, tanto Rocha como la presidenta Sheinbaum han sugerido que estas acusaciones podrían tener motivaciones políticas, especialmente en el marco del segundo mandato de Donald Trump, quien ha presionado a México para actuar con mayor firmeza contra el crimen organizado.
Rubén Rocha Moya, quien ganó las elecciones en 2021, tiene previsto concluir su mandato en octubre de 2027.





