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Tensión entre EE.UU. e Irán y suba de tasas globales impactan en los mercados argentinos

La crisis internacional impacta en la Argentina, presiona al riesgo país y suben las tasas. El dólar, mientras tanto, sigue clavado en $1.500

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Tensión entre EE.UU. e Irán y suba de tasas globales impactan en los mercados argentinos

La inestabilidad de los mercados internacionales ha comenzado a generar efectos directos en la República Argentina, impulsada principalmente por la prolongada crisis entre Estados Unidos e Irán. Aunque se ha registrado una disminución en la frecuencia de los ataques, el paso de buques petroleros por el estrecho de Ormuz continúa restringido. Esta situación ha debilitado la oferta de crudo en un contexto de demanda fortalecida, resultando en un precio del petróleo Brent de u$s93,50.

Este escenario golpea significativamente a la economía de Estados Unidos, donde el incremento en los precios de la gasolina agrava un déficit fiscal ya sumamente elevado. En los primeros diez meses del año fiscal 2026 —periodo que abarca desde octubre de 2025 hasta julio de 2027— el déficit asciende a u$s1,8 billones, mientras que el pago de intereses ronda los u$s1,1 billones. La deuda pública total alcanza los u$s40 billones, distribuidos en u$s32,2 billones en manos del público y u$s7,8 billones en tenencias intragubernamentales.

En cuanto a la composición de los bonos en manos del público, el 22% tiene vencimientos entre 4 y 52 semanas, mientras que el 50,5% se sitúa en plazos de entre 2 y 10 años. El 33% de la deuda vence en los próximos 12 meses y la vida promedio de la deuda es de 6 años. Paralelamente, se observa una intensa competencia por la liquidez entre los bonos del Tesoro estadounidense y las emisiones de deuda de las grandes empresas tecnológicas. Estas últimas, impulsadas por la carrera tecnológica, colocan bonos con tasas que, en muchos casos, superan en un 2,0% a los del Tesoro, provocando que la tasa de los bonos americanos arbitre al alza.

El análisis de los rendimientos en Estados Unidos muestra que los bonos cero cupón a un año rinden el 4,0% anual, mientras que los bonos a 5 y 7 años rinden 4,40% y 4,54% respectivamente. Por su parte, los bonos a 20 y 30 años, que representan el 17,0% del total emitido, rinden el 5,24% y 5,26% anual. Ante esto, el gobierno estadounidense busca captar fondos a corto plazo para recomprar deuda de largo plazo; concretamente, colocaría a tasas del 4,0% para retirar deuda que rinde el 5,24%. Si bien esto bajaría las tasas a largo plazo y consolidaría un piso en torno al 4,0%, reduciría la vida promedio de la deuda y, sin un ajuste fiscal severo, podría comprometer la solvencia futura.

Este contexto internacional se traslada a Argentina, ya que la suba de las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense pone en riesgo el financiamiento global. El aumento de las tasas en Estados Unidos presiona al alza las tasas locales, lo que se refleja en el incremento del riesgo país, que pasó de estar cerca de los 400 puntos a superar hoy los 500 puntos. Ante este riesgo de devaluación y suba de tasas, el Banco Central ha intervenido retirando liquidez del mercado, lo que ha llevado las tasas al 29,4% anual, manteniendo el dólar estable en $1.500.

En el mercado local, los inversores están adoptando posiciones defensivas, vendiendo bonos largos como el AL35, que ya rinde el 11,0% anual, y comprando cortos como el AO28, con un rendimiento del 9,7% anual. Respecto a las opciones de inversión en pesos, el bono T30J7, con vencimiento al 30 de junio de 2027, ofrece una TIR del 28,9% anual. Considerando que el dólar MEP cotiza en $1.524,57, el precio del dólar debería superar los $1.965,17 para junio de 2027 para que el inversor pierda contra dicha moneda. No obstante, el dólar futuro para esa fecha se ubica en $1.810 y el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), basado en 60 consultoras, lo proyecta en $1.853.

Para quienes buscan plazos cortos, existen bonos en pesos con vencimiento entre noviembre de 2026 y mayo de 2027 que rinden el 29,4% anual, tasa superior a la inflación y devaluación esperadas. Para plazos más largos, el bono TZXD7, que ajusta por CER y vence el 15 de diciembre de 2027, rinde inflación más 8,7% anual. Asimismo, el bono TMG27, con vencimiento el 31 de agosto de 2027 y ajuste por tasa Tamar, proyecta un rendimiento del 33,7% anual.

Finalmente, el análisis sugiere que, mientras se mantengan los superávits fiscal, de balanza comercial y de cuenta corriente, los bonos en pesos podrían ofrecer rendimientos elevados en términos de dólares. Dado que la inflación se considera un fenómeno monetario, la ausencia de emisión monetaria debería mantenerla baja. Sin riesgos previstos de cesación de pagos, los bonos en dólares con vencimientos en 2028/29 y rendimientos del 10,0% anual resultan atractivos. En contraste, las acciones mantendrán un recorrido lateral en el corto plazo, ya que la suba de tasas afecta su valor, aguardando a que el riesgo país baje una vez que se despeje la incertidumbre en Estados Unidos.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

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