En el cierre de las operaciones más recientes, el euro se cotizó en 28,03 pesos cubanos, lo que representa un incremento del 0,13% en comparación con el precio de cierre anterior, que se situaba en 27,99 pesos cubanos. Durante la última semana, la moneda europea ha experimentado un avance del 0,96%, aunque su variación interanual muestra un descenso del -0,4%. En los últimos días, el euro ha mantenido una tendencia positiva frente al peso cubano durante dos jornadas consecutivas. Con una volatilidad actual del 5,36%, cifra que se mantiene por debajo de la volatilidad de referencia del 6,04%, el tipo de cambio sugiere un escenario de estabilidad en el mercado.
En el ámbito de la planificación macroeconómica, el Gobierno de Cuba ha proyectado para el año 2026 un crecimiento económico del 1%. Esta cifra coincide con la tasa estimada para el año anterior, la cual no se logró alcanzar debido a la contracción del Producto Interno Bruto (PIB). Según las declaraciones del ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso, el país operará en un contexto definido como una “economía de guerra”, enfrentando diversos riesgos, amenazas y tensiones que podrían intensificarse durante el próximo año.
Esta expectativa de crecimiento se fundamenta principalmente en la mejora de las perspectivas para el sector turístico y los servicios de exportación. En particular, los servicios médicos continúan siendo un pilar fundamental para la obtención de divisas por parte del Estado. Respecto a la inflación, el Gobierno prevé un aumento del 10% en los precios del mercado formal, lo que representaría una reducción de cinco puntos porcentuales en comparación con la inflación interanual registrada al cierre de 2025, cuando alcanzó el 14,07%.
No obstante, el panorama financiero presenta desafíos significativos. El déficit fiscal estimado para 2026 asciende a 74.500 millones de pesos cubanos, lo que equivale a unos 3.100 millones de dólares según el tipo de cambio oficial para empresas, una cifra similar a la del ejercicio anterior. Las autoridades han reconocido la persistencia de problemas estructurales que afectan a la población, tales como la escasez de productos básicos, los apagones, la inflación elevada, una creciente dolarización y un flujo fuerte de migración. Estas dificultades se reflejan en los datos históricos: entre 2020 y 2024, la economía cubana sufrió una contracción del 11%, y en 2024 el PIB retrocedió un 1,1%, marcando así el segundo año consecutivo de caída.
Ante esta situación, el Gobierno ha señalado la necesidad imperativa de atraer inversión extranjera. Para ello, se ha prometido crear un entorno “más dinámico y transparente” para los inversores, ofreciendo mayores garantías y facilidades, a pesar de reconocer las actuales complejidades financieras y el difícil contexto tanto doméstico como internacional.
En cuanto al sistema monetario, el peso cubano es la moneda de curso legal utilizada por la mayoría de la población y está dividido en 100 centavos. Es importante recordar que el 1 de enero de 2021 dejó de existir el peso cubano convertible (CUC) como moneda de curso legal. Aunque el CUC aún mantiene valor legal, ya no es aceptado para el pago de productos y servicios.
El historial de cambios monetarios muestra que, en el año 2002, la tasa de cambio era de 21 pesos cubanos por cada peso convertible, cifra que posteriormente se devaluó hasta alcanzar los 26 pesos. En relación con el dólar, este equivalía a 25 pesos cubanos y a un peso cubano convertible. En abril de 2005, el gobierno acordó la devaluación del peso cubano respecto al convertible, fijándolo en 25 pesos cubanos por peso convertible, quedando este último en paridad 1:1 con el dólar, más un impuesto del 10%. En consecuencia, por cada dólar cambiado, se perdía el 12% de su valor.
Este sistema se mantuvo hasta el “Día Cero” de la unificación monetaria el 1 de enero de 2021. Mientras algunos sectores vieron la extinción del peso convertible como una devaluación, otros lo interpretaron como una medida para ajustar la tasa a 24 pesos cubanos por dólar. Esta situación impulsó la demanda de divisas en el mercado negro, donde el dólar llegó a venderse por cada 100 pesos cubanos convertibles. Actualmente, el sistema de moneda física consta de monedas de 1, 2, 5 y 20 centavos, así como de 1, 3 y 5 pesos; mientras que los billetes disponibles son de 1, 3, 5, 10, 20, 50, 100, 200, 500 y 1000 pesos.
Finalmente, el ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, reconoció que en 2022 no se alcanzaron los niveles proyectados debido a la imposibilidad de obtener los ingresos previstos por las exportaciones y a una disminución en el turismo. Asimismo, se registró un aumento de la inflación de hasta el 40%, lo que encareció la cesta de bienes y servicios. El ministro aclaró que dicha inflación es un efecto directo de la falta de disponibilidad de divisas. En sintonía con esto, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) pronosticó a finales del año pasado que para 2023 se esperaría un retroceso o el agotamiento del efecto rebote en la recuperación económica de la isla.






