Una trágica noticia ha conmocionado a los habitantes del estado Yaracuy, específicamente en la localidad de Cocorote, donde el accidente doméstico derivado de la explosión de un cilindro de gas culminó con la pérdida de una vida humana y dejó a otra persona gravemente herida. El suceso, que ha generado una profunda consternación en la comunidad, tuvo lugar en el sector Manizales, transformando un momento cotidiano en una escena de dolor y desesperación.
Los hechos se desencadenaron cuando el joven Diego Parra, de tan solo 24 años de edad, regresó a su hogar ubicado en el mencionado sector Manizales. Parra llegó a la vivienda transportando la bombona de gas, la cual procedió a instalar en el área de la cocina para realizar las labores habituales del hogar. Sin embargo, en el instante preciso en que se procedió al encendido de la cocina, el cilindro de gas sufrió una detonación violenta, provocando una explosión que impactó directamente a quienes se encontraban en el lugar.
En el momento del siniestro, Diego Parra no se encontraba solo; junto a él estaba su tío, Anthony Granda, de 33 años. La fuerza de la explosión y la intensidad del fuego resultaron devastadoras para ambos familiares. De acuerdo con los reportes médicos, tanto el joven como su tío sufrieron quemaduras críticas que afectaron al menos el 70% de la superficie de sus cuerpos, dejándolos en un estado de salud extremadamente delicado y comprometido.
Ante la gravedad de las lesiones, ambos fueron trasladados de urgencia a la sala de emergencias del Hospital Central Doctor Plácido Rodríguez Rivero, ubicado en San Felipe, la capital del estado Yaracuy. Desde el momento de su ingreso, el equipo médico se concentró en estabilizar a los pacientes y tratar las extensas quemaduras que presentaban, iniciando una lucha contra el tiempo para intentar salvar sus vidas.
Diego Parra, a pesar de la severidad de sus heridas y la complejidad de su cuadro clínico, batalló intensamente por su vida durante cinco días consecutivos en el centro de salud. Durante este periodo, su estado fue monitoreado constantemente por los especialistas del Hospital Central Doctor Plácido Rodríguez Rivero, quienes agotaron los recursos médicos disponibles para intentar revertir el daño causado por la explosión. Lamentablemente, la lucha del joven llegó a su fin la tarde del miércoles, momento en el que se confirmó su fallecimiento en el principal centro asistencial de la capital yaracuyana.
Por otro lado, la situación de Anthony Granda, el tío de la víctima fatal, sigue siendo delicada. El hombre de 33 años permanece internado en el mismo centro hospitalario, donde se encuentra bajo una estricta vigilancia médica. Debido a la extensión de las quemaduras en su cuerpo, su recuperación depende del seguimiento riguroso de los protocolos médicos y de la evolución de sus lesiones en las próximas horas y días.
Más allá de la tragedia física, la muerte de Diego Parra ha dejado un vacío irreparable en su entorno social y familiar. Se pudo conocer que Parra era reconocido en su comunidad como un joven emprendedor, alguien que luchaba por salir adelante y que gozaba del aprecio y la admiración de muchas personas en el sector Cocorote. Su espíritu proactivo y su calidad humana lo hacían una figura querida entre sus vecinos y conocidos.
El dolor de la pérdida se intensifica al conocerse que el joven deja un hijo en orfandad, sumando una carga emocional devastadora para la familia que ahora debe enfrentar la ausencia de un padre y la incertidumbre sobre la salud de Anthony Granda. Tanto los amigos como los familiares cercanos han manifestado su profundo lamento ante este hecho fortuito y doloroso, describiendo el impacto emocional que ha causado la partida prematura de un joven con tantos sueños y proyectos por cumplir.
La comunidad de Cocorote permanece en duelo, lamentando la pérdida de un ciudadano ejemplar y esperando que el estado de salud de Granda muestre mejoras. Este incidente pone de relieve la vulnerabilidad ante accidentes domésticos relacionados con el manejo de gas, dejando una huella de tristeza en todo el estado Yaracuy.






