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Crisis textil: Cierra la empresa Will Der con 120 despidos y fuertes críticas al Gobierno

La compañía textil Will Der, del exentrenador de Los Pumas Santiago Phelan y su socio Armando Anasal, cerró sus dos fábricas con un dramático mensaje.

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Crisis textil: Cierra la empresa Will Der con 120 despidos y fuertes críticas al Gobierno

La empresa textil Will Der, dedicada a la producción de indumentaria deportiva para marcas de renombre internacional como Adidas, Puma, Fila y New Balance, ha anunciado el cierre definitivo de sus operaciones. La medida implica el cese de actividades en sus dos plantas ubicadas en Las Flores y General Pacheco, ambas situadas en la provincia de Buenos Aires, dejando sin empleo a un total de aproximadamente 120 trabajadores.

La noticia fue comunicada directamente por los propietarios de la compañía, el exjugador y exentrenador de Los Pumas, Santiago Phelan, y su socio, Armando Anasal. Ambos empresarios fundamentaron la decisión basándose en la drástica caída de la actividad económica y lanzaron duras críticas contra la política económica implementada por el gobierno de Javier Milei.

El anuncio se produjo durante una reunión mantenida el viernes 14 de agosto, donde el clima de tensión y tristeza predominó. Fue Santiago Phelan quien notificó la resolución final a los empleados con palabras tajantes: “Lamentablemente, la decisión que tenemos que tomar es cerrar la fábrica. El lunes no vengan”. La noticia provocó el llanto de los trabajadores, un grupo integrado en su mayoría por mujeres, quienes recibieron la noticia del fin de su fuente laboral.

Ante la conmoción del personal, Phelan intentó explicar que la continuidad de la firma ya no resultaba viable desde el punto de vista financiero y operativo. El exentrenador del seleccionado argentino de rugby enfatizó que no existían alternativas para mantener la empresa abierta. “No había opción de seguir. Seguir iba a ser peor”, afirmó Phelan, aclarando que el cierre no se debió a una falta de esfuerzo o compromiso por parte de la gestión. “No es que nosotros colgamos, aflojamos. No somos de esa característica. No hay trabajo en la calle”, sentenció, añadiendo además que, según su visión, “el panorama que viene es peor”.

Por su parte, Armando Anasal, el otro dueño de la textil, también se dirigió a los empleados en un discurso cargado de emotividad, llegando a quebrarse visiblemente. Con evidente dolor, Anasal lamentó la pérdida de décadas de trabajo, sosteniendo que “son 50 años tirados a la basura porque no pude llegar a nada”. En un momento de profunda autocrítica y desesperación, el empresario afirmó entre lágrimas: "Porque tengo que dar la cara diciendo que soy una mierda". A pesar de que desde el grupo de trabajadores se escucharon rumores intentando desmentir sus palabras, Anasal redobló su postura.

El empresario centró su malestar en el contexto político actual, asegurando que “la política nos hundió”. Anasal cuestionó abiertamente a quienes brindaron su respaldo electoral al gobierno de Javier Milei, preguntando directamente: “Los que pudieron votar a este gobierno, ¿a dónde nos llevó?”. Asimismo, realizó una comparación con gestiones anteriores, señalando que, si bien en otros gobiernos también hubo sufrimientos y conflictos, existía una realidad económica distinta: “Con otros gobiernos todos sufrimos y nos peleábamos por otras cosas, pero teníamos plata en el bolsillo”.

En un tono de tristeza y reflexión, Anasal sugirió que algunos de los mismos empleados habían votado a favor de la actual administración. “Seguro que entre ustedes hay 50 que lo votaron”, dijo, instándolos a reflexionar sobre sus decisiones electorales futuras. “Solo les pido que piensen la próxima vez que votan. ¿Porque saben qué? La vida es política. Miren lo que es esto. Está vacío”, concluyó el empresario.

El cierre de Will Der no es un hecho aislado, sino que se inserta en una crisis profunda que atraviesa la industria textil argentina. El sector se encuentra severamente afectado por dos factores principales: la caída de la demanda interna y el incremento de las importaciones. Los datos proporcionados por la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) revelan que, desde que asumió la presidencia Javier Milei, se han perdido 25.683 puestos de trabajo en este rubro.

La situación de la capacidad productiva también es alarmante. Actualmente, el uso de la capacidad instalada de la industria textil se sitúa en torno al 42%, lo que significa que más de la mitad de la maquinaria de las fábricas permanece sin actividad. A esto se suman las cifras de la Fundación ProTejer, que indican que entre diciembre de 2023 y el 30 de julio pasado, un total de 800 empresas del sector textil habían bajado sus persianas.

Esta nota fue producida por la redacción de Noticias.lat: verificamos la información en fuentes públicas y la reescribimos con nuestro criterio editorial. No republicamos textos de terceros.

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