La Fiscalía de México ha comunicado oficialmente su decisión de no iniciar una investigación contra Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, en relación con presuntas actividades de contrabando de combustible. Esta resolución surge luego de que diversos sectores de la oposición exigieran formalmente que se abriera un proceso indagatorio, basando sus peticiones en el reciente anuncio sobre la revocatoria de la visa estadounidense del político mexicano.
La controversia escaló cuando dirigentes del Partido Acción Nacional (PAN) presentaron acusaciones directas contra López Beltrán, señalándolo como el presunto líder de una red dedicada al tráfico de hidrocarburos. Los representantes del partido opositor instaron a las autoridades judiciales a realizar una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos y determinar si la cancelación de su visado por parte de las autoridades de Estados Unidos guarda relación con posibles vínculos criminales.
Ante estas demandas, la Fiscalía mexicana utilizó la plataforma social X para emitir una respuesta institucional. En dicho comunicado, el organismo señaló que, tras analizar la situación, no cuenta con ningún dato de prueba que posea la fuerza legal necesaria para iniciar una indagatoria al respecto. Con esta declaración, la institución cierra la puerta a las solicitudes de investigación presentadas por el PAN en este momento.
El contexto de esta situación se enmarca en una medida administrativa de Estados Unidos, país que ha retirado la visa a diversos políticos mexicanos bajo la presunción de mantener vínculos con el crimen organizado. En el caso particular de Andrés Manuel López Beltrán, quien tiene 40 años y es el segundo hijo del líder izquierdista, la medida fue recibida con una fuerte reacción personal.
López Beltrán, conocido popularmente como "Andy", hizo pública la revocatoria de su visa a través de una carta abierta dirigida al presidente Donald Trump. En dicho documento, el político calificó la medida adoptada por el gobierno estadounidense como una acción de "estilo hitleriano".
Paralelamente al desarrollo de estos hechos, diversos medios de comunicación locales informaron sobre la existencia de un caso manejado por la fiscalía contra López Beltrán. Según estos reportes, existirían testigos protegidos que señalaban al hijo del expresidente como el responsable de liderar la importación ilegal de toneladas de combustible provenientes de Estados Unidos hacia territorio mexicano. No obstante, el Ministerio Público salió al paso de estas versiones, desmintiendo la información y calificándola explícitamente como "falsa".
Andrés Manuel López Beltrán posee un perfil político activo dentro del partido oficialista Morena, organización fundada por su padre. Hasta el pasado mes de mayo, se desempeñó como el número dos de dicha agrupación y, actualmente, tiene como objetivo buscar una diputación federal para el proceso electoral de 2027.
A pesar de la negativa de la fiscalía, la presión política ha continuado. El Partido Revolucionario Institucional (PRI), otro de los grandes partidos de oposición en México, también solicitó que se llevara a cabo una investigación sobre el político. Sin embargo, López Beltrán ha mantenido una postura de tranquilidad respecto a las acusaciones. El 11 de agosto, antes de que se hiciera público el retiro de su visa, declaró enfáticamente: "No estoy relacionado con ninguna actividad delictiva. Yo estoy muy tranquilo".
Por su parte, la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum, junto con otros dirigentes del bloque oficialista, han manifestado públicamente su apoyo a López Beltrán frente a las acusaciones y las medidas administrativas impuestas desde el exterior.




