Una serie de precipitaciones inusuales desatadas durante la noche del pasado domingo han dejado un saldo significativo de afectaciones en diversos distritos del sur de Lima. Según informaron fuentes oficiales este lunes, al menos 298 personas resultaron afectadas por el fenómeno climático, el cual provocó daños materiales en 62 viviendas, tres instituciones educativas y un mercado local. El evento meteorológico generó inundaciones, el colapso de las redes de alcantarillado y el corte preventivo del suministro de energía eléctrica en diversas zonas para garantizar la seguridad de la población.
El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) calificó las lluvias como "intensas y persistentes". Esta descripción subraya la anomalía del evento, considerando que Lima es una ciudad ubicada en medio de un desierto donde las precipitaciones son muy escasas, especialmente durante la actual temporada de invierno austral. En esta ocasión, sin embargo, se registraron acumulados de precipitación que superaron la capacidad de drenaje de la zona, impactando severamente los servicios básicos y la infraestructura habitacional.
Los daños se concentraron principalmente en el distrito de Villa el Salvador, específicamente en el sector 1, así como en el distrito de Chorrillos. El ministro de Vivienda, Mauricio Arnillas, detalló durante una intervención oficial que, hasta el momento, se contabilizan 143 familias damnificadas. El balance de daños materiales incluye la afectación de 62 casas y tres escuelas en Villa El Salvador, además de un mercado ubicado en el distrito de Chorrillos.
En una presentación ante los medios de comunicación, realizada junto a la presidenta peruana, Keiko Fujimori, el ministro Arnillas informó que supervisó personalmente las acciones de emergencia hasta la madrugada de este lunes. Durante su intervención, el titular de Vivienda remarcó la urgencia de implementar medidas sanitarias inmediatas, señalando que es imperativo desinfectar toda la zona afectada, haciendo especial énfasis en los centros educativos, y proceder con el cambio de la matriz de agua en las áreas donde se reportaron los mayores daños.
Por su parte, la presidenta Fujimori destacó la rápida respuesta y la presencia inmediata del ministro Arnillas en los puntos críticos de la emergencia. La mandataria informó que se han coordinado trabajos conjuntos entre los municipios de Lima y de Villa El Salvador, contando además con la intervención de la empresa estatal de agua potable, Sedapal. A pesar de los esfuerzos, la jefa de Estado admitió que, aunque se ha avanzado considerablemente en las labores de evacuación del agua, el proceso aún no ha concluido totalmente.
Durante un recorrido por las zonas damnificadas, la gobernante emitió una advertencia a los ciudadanos residentes en el sur de la capital, indicando que las lloviznas se intensificarán durante el día de hoy y mañana. Ante este pronóstico, solicitó a la población mantenerse en estado de alerta y adoptar todas las medidas de precaución necesarias para evitar nuevos incidentes.
En el ámbito operativo, el coronel Alfredo Aguirre, director del Indeci en Lima, señaló que ya se ha procedido con la entrega de alimentos a las personas afectadas. Asimismo, informó sobre el despliegue de equipo pesado y maquinaria, incluyendo cisternas, motobombas y tractores, con el objetivo de evacuar el agua estancada tanto en las avenidas principales como en el interior de las viviendas.
El coronel Aguirre justificó el corte del servicio eléctrico como una medida necesaria para evitar mayores incidentes durante las inundaciones. No obstante, manifestó su preocupación por la situación sanitaria de los damnificados, solicitando asistencia médica urgente debido a que la población ha reportado la aparición de enfermedades respiratorias e infectocontagiosas derivadas de la humedad y el estancamiento del agua.
Este escenario se produce en un contexto de alerta climática nacional. El pasado viernes, las autoridades de Perú elevaron el pronóstico sobre la intensidad del fenómeno El Niño Costero, pasando de un estado "fuerte" a uno "fuerte y extraordinario". Este fenómeno se caracteriza por un incremento inusual de la temperatura del mar en el litoral de Perú y Ecuador, lo que desencadena lluvias torrenciales en la franja costera.
El Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) ha advertido que se prevé la continuación de El Niño Costero con una magnitud probable entre fuerte y extraordinaria hasta el verano, específicamente hasta diciembre, afectando principalmente el centro y norte del país. Además, el organismo señaló que el Fenómeno de El Niño, originado por la mayor temperatura del mar en el centro ecuatorial del océano Pacífico, podría extender sus efectos hasta marzo de 2027. Según las proyecciones del Enfen, este fenómeno mantendrá una magnitud "fuerte" entre agosto y septiembre, y escalará a una intensidad de "fuerte a muy fuerte" entre octubre y febrero de 2027.





