En un incidente vial ocurrido en el kilómetro 137 de la ruta nacional que conduce hacia la cumbre Santa Elena, un vehículo terminó cayendo a un barranco, dejando como saldo tres personas lesionadas. El accidente se produjo en un tramo de la carretera donde las condiciones climáticas y el estado de la superficie vial jugaron un papel determinante en el desenlace del percance.
De acuerdo con la información disponible, el automóvil era conducido por un adulto y transportaba a otros dos pasajeros: un segundo adulto y un niño de apenas 6 años de edad. El grupo se desplazaba por la mencionada ruta nacional cuando el vehículo perdió el control, lo que derivó en una caída abrupta hacia las profundidades del barranco ubicado a la orilla de la carretera.
La causa principal del accidente ha sido identificada como un derrape sobre el asfalto mojado. Las condiciones húmedas de la carretera redujeron la adherencia de los neumáticos sobre el pavimento, provocando que el conductor perdiera la estabilidad del vehículo. Este fenómeno, común en rutas de montaña y zonas con alta humedad, llevó a que el automóvil se saliera de la trayectoria establecida, derrapara sobre la superficie deslizante y finalmente precipitara su caída al vacío.
Tras el reporte del accidente, se desplegó un operativo de emergencia en el lugar. Los Bomberos Voluntarios fueron los encargados de ejecutar las maniobras de rescate, descendiendo hasta el punto donde el vehículo había quedado depositado en el fondo del barranco. El equipo de socorristas trabajó para extraer a los tres ocupantes, quienes se encontraban atrapados en el interior del automóvil tras el fuerte impacto.
Una vez rescatados, los tres pasajeros fueron evaluados por el personal especializado. El informe preliminar indica que tanto los dos adultos como el menor de 6 años presentaban diversos golpes y heridas distribuidas en diferentes partes del cuerpo. La naturaleza de estas lesiones fue consecuencia directa del impacto contra el terreno y el movimiento brusco del vehículo durante la caída.
La asistencia médica inicial fue brindada de manera inmediata. Los socorristas procedieron a atender a las tres víctimas en el mismo lugar del siniestro, estabilizándolas y brindándoles los primeros auxilios necesarios para mitigar las heridas sufridas durante el percance. La intervención rápida de los Bomberos Voluntarios fue crucial para asegurar que los heridos recibieran la atención primaria requerida tras el desplome del vehículo.
En cuanto al estado del automóvil, el impacto resultó severo. Las imágenes capturadas en el sitio del accidente muestran la magnitud del daño material, revelando la posición final en la que quedó el vehículo después de descender por el barranco. Los daños estructurales del coche evidencian la violencia de la caída y el derrape previo que originó el suceso.
El incidente resalta la peligrosidad de la ruta nacional hacia la cumbre Santa Elena cuando se presentan condiciones de humedad. El asfalto mojado, sumado a la geografía de la zona, convierte cualquier pérdida de control en un riesgo potencial de caída, tal como sucedió en el kilómetro 137, donde la combinación de humedad y velocidad de derrape resultó en este accidente.
En resumen, la jornada terminó con el rescate exitoso de dos adultos y un niño, quienes, a pesar de las heridas y golpes reportados, pudieron ser asistidos en el sitio por los cuerpos de emergencia. El operativo concluyó con la evaluación de los daños del vehículo y la atención de los lesionados, quedando constancia visual de la gravedad del accidente en el sector indicado.





