La Unión Tranviarios Automotor (UTA) ha formalizado la convocatoria a una medida de fuerza que afectará el transporte público en diversas zonas del país. Se trata de un paro de actividades con una duración de 24 horas, programado para llevarse a cabo este viernes 14 de agosto. Esta decisión surge como respuesta a un prolongado conflicto salarial que mantiene al gremio en tensión desde hace más de tres meses, afectando específicamente a los servicios de corta y media distancia en el interior de la República Argentina.
El eje central de la disputa radica en la falta de un acuerdo satisfactorio respecto a la recomposición salarial de los choferes que operan fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (Amba). Según informaron las fuentes sindicales, la medida de huelga fue anunciada tras el fracaso de una nueva instancia de negociación entre los representantes de la UTA y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP). Este ciclo de paritarias, que ya supera el trimestre sin alcanzar una definición concreta, ha llevado al sindicato a adoptar medidas drásticas para presionar por una resolución.
El reclamo fundamental de la organización gremial es la equiparación salarial. Los trabajadores del interior del país exigen que sus haberes alcancen los mismos valores que fueron acordados recientemente para los choferes que prestan servicios en el Amba. Esta disparidad económica es el motor del conflicto, ya que el sindicato considera necesario que no existan brechas significativas entre los salarios de la capital y el resto de las provincias.
Para dimensionar la magnitud de la diferencia salarial, es necesario analizar las cifras establecidas para el personal del Amba. Para el mes de julio, se había fijado un salario básico de $1.645.721,36. Para el mes de agosto, dicha cifra ascendió a $1.676.990,06, y se proyecta que a partir de septiembre el monto básico sea de $1.707.175,88. A estos valores básicos se le suman otros beneficios económicos, como un bono no remunerativo de $170.000 y viáticos diarios que pueden alcanzar hasta los $22.000.
En contraste, la situación de los choferes del interior es distinta. De acuerdo con los datos proporcionados, los salarios básicos en estas jurisdicciones rondan actualmente los $1,5 millones, lo que evidencia la brecha que la UTA intenta cerrar a través de las negociaciones con FATAP y la posterior convocatoria al paro de 24 horas.
A pesar del alcance nacional de la medida, existe una excepción importante que afecta a la región santafesina. La delegación de Rosario de la UTA ha confirmado oficialmente que la medida de fuerza no se extenderá a la ciudad de Rosario ni a su región circundante. Esta aclaración es fundamental para los usuarios del transporte público de la zona, quienes podrían haberse visto afectados por el anuncio general del gremio.
De esta manera, se ha ratificado que los servicios de colectivos urbanos en Rosario, así como aquellos que se encuentran bajo la jurisdicción de la delegación local, funcionarán con total normalidad durante este viernes. Los pasajeros de la ciudad y sus alrededores no sufrirán interrupciones en el servicio, independientemente de que otras jurisdicciones del interior del país se sumen al paro nacional.
En resumen, mientras que gran parte del interior del país enfrentará una jornada de huelga este viernes 14 de agosto debido al estancamiento de las paritarias entre la UTA y FATAP y la lucha por la paridad salarial con el Amba, la ciudad de Rosario permanecerá ajena a la medida. El conflicto sigue abierto, con un sindicato firme en su demanda de recomposición salarial y una federación de transportadores con la que aún no se ha logrado un consenso tras más de tres meses de negociaciones fallidas.






