El Club San Martín ha emitido un comunicado oficial para abordar y condenar los graves hechos acontecidos el pasado sábado en el Complejo Polideportivo Natalio Mirkin. El incidente tuvo lugar durante una jornada de encuentros deportivos disputados por las divisiones infantiles, en los cuales se enfrentaron los equipos formativos de San Martín y Atlético. A través de su postura institucional, la entidad manifestó su “más absoluto repudio” ante lo sucedido y confirmó que ya se han puesto en marcha las investigaciones pertinentes para determinar las responsabilidades individuales del caso.
El episodio, que generó una profunda preocupación entre las familias presentes, tomó estado público luego de que la madre de un futbolista de 11 años, perteneciente al club Atlético, relatara lo ocurrido durante uno de los partidos. Según el testimonio difundido, una mujer vinculada a la institución de San Martín habría dirigido un comentario de carácter racista hacia el niño, quien es de origen senegalés. Esta situación no quedó en un hecho aislado de agresión verbal, sino que derivó posteriormente en una discusión entre familiares de ambos clubes, trasladando la tensión del campo de juego al entorno inmediato de los espectadores.
Ante la gravedad de la denuncia, la Comisión Directiva de San Martín fijó una posición tajante a través de sus canales oficiales de comunicación. La institución dejó en claro que no acepta ningún tipo de comportamiento discriminatorio dentro de sus instalaciones, subrayando que tales conductas son incompatibles con los valores que la entidad promueve. En el documento emitido, el club fue enfático al señalar que “en San Martín no hay lugar para la discriminación, el hostigamiento ni la violencia en cualquiera de sus formas”.
Para el club “santo”, el deporte debe ser entendido y gestionado como un espacio fundamental de fraternidad, dignidad, respeto mutuo, integración y convivencia pacífica. Bajo esta premisa, la institución sostiene que el entorno deportivo, especialmente cuando involucra a menores de edad, debe estar blindado contra cualquier expresión de odio o exclusión.
En cuanto a las acciones concretas, el club informó que ya inició los procesos de investigación correspondientes con el objetivo de identificar plenamente a la persona involucrada en el episodio racista. San Martín aseguró que, una vez que la investigación permita establecer las responsabilidades individuales, se aplicarán todas las medidas disciplinarias y administrativas que correspondan según el reglamento interno y la gravedad del hecho.
Asimismo, la institución manifestó que se encuentra a entera disposición tanto de las autoridades competentes como de la familia afectada, buscando brindar el apoyo necesario y garantizar que el caso sea resuelto con transparencia. El club destacó que su objetivo no se limita únicamente a determinar qué ocurrió y quién fue el responsable, sino que busca transformar este incidente en una oportunidad para trabajar activamente en la prevención, evitando que situaciones similares vuelvan a repetirse en el futuro.
En este sentido, San Martín informó que ya ha establecido un canal de trabajo coordinado con el club Atlético. Ambas instituciones están colaborando en el desarrollo de acciones y medidas concretas destinadas a prevenir y erradicar hechos de estas características en el ámbito del fútbol infantil. El objetivo compartido es generar protocolos que aseguren un entorno saludable para los niños y jóvenes.
El comunicado también hizo un análisis sobre la naturaleza de la competencia deportiva. La institución remarcó que la rivalidad histórica y deportiva que existe entre San Martín y Atlético no puede, bajo ninguna circunstancia, convertirse en un argumento o justificación para tolerar agresiones o actos de discriminación. Este punto cobra especial relevancia al tratarse de actividades destinadas a niños y jóvenes en etapas de formación.
“Más allá de toda rivalidad deportiva, tenemos la responsabilidad común de construir un ámbito seguro, respetuoso y libre de violencia para nuestros niños, niñas, jóvenes y familias”, sostuvo la Comisión Directiva en el cierre de su comunicado.
El hecho ocurrió específicamente en el complejo ubicado en Cebil Redondo, donde se desarrollaban las categorías formativas. La situación trascendió rápidamente el ámbito deportivo, poniendo nuevamente sobre la mesa el debate sobre la necesidad urgente de erradicar las expresiones discriminatorias en el deporte, especialmente en las etapas infantiles donde el ejemplo y la formación son pilares fundamentales. Cabe destacar que el comunicado de San Martín evitó identificar públicamente a la persona señalada, delegando esa tarea a la investigación interna para asegurar la correcta aplicación de las sanciones.






