El Congreso Nacional despachó la semana pasada el último pendiente de la Ley de Reconstrucción Nacional, impulsada por el gobierno del Presidente José Antonio Kast. Este hito legislativo coincidió con un movimiento positivo en el mercado bursátil, donde el Índice de Precio Selectivo de Acciones (IPSA) alcanzó máximos de tres meses, superando la barrera de los 11 mil puntos. De acuerdo con operadores del mercado, el avance de esta reforma ha sido uno de los factores determinantes en el alza, sumándose a la actual temporada de resultados corporativos.
Tras la votación, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien ha liderado la tramitación de la iniciativa, afirmó que con esta medida "Chile vuelve a abrirle las puertas a la inversión, al emprendimiento y al progreso". Mientras se aguarda la promulgación oficial en el Diario Oficial, los actores del mercado ya han comenzado a analizar y proyectar los efectos concretos de la ley sobre la renta variable local.
En este contexto, un informe de Bci Corredor de Bolsa, dirigido por Rosario Miquel, gerenta de estudios y estrategia de la institución, cuantifica el impacto esperado de la reforma. El estudio estima que la reducción gradual del impuesto corporativo, que pasará del 27% al 23%, generará un aporte incremental del 8,1% en las utilidades del IPSA para el periodo comprendido entre 2027 y 2029. Para la corredora, este efecto representa un “riesgo alcista” sobre su precio objetivo para el índice, fijado en 12.050 puntos, considerando que el IPSA se movía recientemente en torno a los 11.268 puntos.
El análisis de Bci sostiene que el mercado no solo anticipa una mayor generación de caja para las empresas, sino también una expansión de los múltiplos de valorización. De esta manera, la reforma actuaría como el catalizador necesario para el retorno del principal índice bursátil del país.
Sin embargo, el impacto de la reforma no será uniforme entre todas las acciones. La razón radica en que la rebaja del impuesto beneficia principalmente a aquellas compañías que generan sus utilidades dentro de Chile. Las empresas con operaciones diversificadas en el extranjero tributan en otras jurisdicciones, capturando una porción menor del recorte tributario. Para ilustrar esto, Bci analizó la exposición local del IPSA, determinando que, en promedio, el 45% de los ingresos del índice provienen de Chile, mientras que el resto se origina en mercados como Brasil, Colombia y Perú.
Bajo este criterio, los sectores con mayor exposición local se sitúan en una posición preferente. Las empresas sanitarias, por ejemplo, generan el 100% de sus ingresos en el país, seguidas por la banca y la construcción con más del 90%, y los malls con cerca del 75%. En consecuencia, estas acciones son las que recibirían el beneficio del recorte casi en su totalidad. El informe destacó específicamente la exposición de entidades como Banco de Chile, Santander Chile, Aguas Andinas, CencoMalls y SQM-B.
No obstante, la exposición local no es el único factor; también es crucial el peso de cada sector en las utilidades totales del índice. Al cruzar ambas variables, la banca emerge como uno de los principales ganadores. Este sector concentra aproximadamente el 29% de las utilidades del IPSA y encabeza la expansión incremental de utilidad con un 11,4% debido a la menor tasa impositiva. Además, la banca cuenta con un segundo motor de crecimiento: las colocaciones bancarias, que crecen a un 4,6% anual, impulsadas por el repunte de la cartera comercial, lo que vincula al sector con la reactivación del crédito que busca destrabar la reforma.
Otros sectores presentan matices distintos. Las sanitarias, representadas por Aguas Andinas y su matriz IAM, son altamente sensibles a la rebaja debido a que casi todos sus ingresos son locales. Sin embargo, su incidencia sobre el índice es menor, ya que el rubro pesa menos del 2% en las utilidades del IPSA. Una situación similar ocurre con la construcción, que aunque ganaría en torno al 10% con el recorte, posee un peso acotado en el índice.
En cuanto al sector de commodities, el informe menciona que empresas como SQM-B, a pesar de exportar sus productos, podrían beneficiarse de la agilización de permisos. El estudio señala que gran parte de los proyectos mineros ingresados a evaluación ambiental este año buscan expandir operaciones. Según el informe, la reducción de plazos en la aprobación ambiental y las mejoras en la "permisología", junto con incentivos de largo plazo, impulsarían la actividad económica y elevarían los flujos incrementales de las compañías locales. En una línea similar, Enel Chile y Engie, al ser negocios regulados e intensivos en capital, dependen críticamente del financiamiento y los permisos que la reforma promete optimizar.
Finalmente, el informe de Bci Corredor de Bolsa advierte sobre un riesgo fiscal latente. Si la recaudación llega a ser sobreestimada, la deuda pública podría superar el 45% del PIB. Este escenario encarecería el financiamiento y presionaría las tasas de descuento, lo que castigaría el valor presente de los flujos corporativos y limitaría la expansión de los múltiplos de las acciones locales.





