La presidenta de la República, Delcy Rodríguez, encabezó este lunes 10 de agosto una reunión estratégica con el Estado Mayor de Campamentos Transitorios y Vivienda, enfocándose específicamente en el capítulo destinado a la vivienda. El objetivo central del encuentro fue la coordinación de las acciones inmediatas y a mediano plazo para garantizar que las familias que perdieron sus hogares durante los sismos ocurridos el pasado 24 de junio puedan acceder a una vivienda digna.
Durante la sesión de trabajo, la jefa de Estado fue enfática al establecer las metas temporales y cuantitativas del plan de recuperación. Rodríguez informó que la meta establecida es la entrega de, al menos, 4.000 viviendas para finales del presente año. Asimismo, señaló que la jornada de trabajo estuvo dedicada primordialmente a la revisión detallada de los proyectos que ya se encuentran en fase de ejecución, con el fin de asegurar que el cronograma de entregas se cumpla según lo previsto.
Un punto crítico abordado por la mandataria fue la seguridad técnica de las nuevas edificaciones. Delcy Rodríguez hizo un especial énfasis en que ninguna construcción de vivienda debe iniciarse sin que se haya realizado previamente la verificación exhaustiva de los estudios de suelo. Según explicó la presidenta, la viabilidad de expandir el plan habitacional depende directamente de la disponibilidad de terrenos aptos, acotando que en la medida en que se incorporen más suelos disponibles y validados técnicamente, se incrementarán las posibilidades de construir nuevas viviendas para los afectados.
En este contexto, Jorge Rodríguez, jefe del Estado Mayor de Campamentos Transitorios y presidente de la Asamblea Nacional, brindó detalles sobre la búsqueda de terrenos aptos para la construcción. Informó que, desde el momento en que ocurrieron los terremotos, el equipo se ha dedicado a rastrear terrenos en el estado La Guaira y en sus zonas aledañas. El criterio de búsqueda ha seguido las directrices presidenciales, priorizando espacios donde sea posible edificar estructuras de baja densidad.
Jorge Rodríguez explicó que se ha dado preferencia a la construcción de viviendas unifamiliares, bifamiliares y, en casos específicos, tetrafamiliares. Respecto a estas últimas, señaló que son el modelo que se está implementando actualmente en La Guaira, consistiendo en bloques donde cuatro familias cuentan con viviendas individualizadas, desarrolladas bajo una modalidad de construcción comunitaria.
Sobre los avances concretos, el presidente de la Asamblea Nacional reveló que ya se han conseguido algunos lotes de terreno, principalmente en la zona de Catia La Mar. A estas áreas ya se les han practicado estudios geotécnicos y actualmente se encuentran en proceso de estudios específicos de suelos. Gracias a estos hallazgos, ya se dispone de terrenos con capacidad para la construcción de aproximadamente 2.000 viviendas, siguiendo el modelo de viviendas tetrafamiliares anteriormente mencionado.
Además de los terrenos ya asegurados, Jorge Rodríguez informó que se están evaluando al menos 10 terrenos adicionales para determinar la capacidad de construcción directa en el estado La Guaira. El funcionario sugirió que, si se logra acelerar el ritmo de trabajo y las evaluaciones técnicas, sería posible sumar unas 1.000 viviendas adicionales a la meta inicial planteada por la presidenta. Esto elevaría la proyección total de viviendas en la zona por encima de las 4.000 inicialmente previstas.
Finalmente, la mandataria venezolana dirigió un mensaje de apoyo a las familias afectadas por el doblete sísmico, asegurando que el Estado no los ha dejado solos y que continuarán acompañando a todas las víctimas que perdieron sus hogares como consecuencia de los terremotos.
Para complementar la estrategia de atención, la presidenta destacó que el plan de vivienda no se limita exclusivamente a la construcción nueva. El esquema de recuperación también contempla la adquisición de inmuebles en el mercado secundario y la modalidad de alquiler de viviendas, acciones que han sido facilitadas gracias a la aprobación de la nueva Ley de Arrendamiento, buscando así brindar soluciones habitacionales más rápidas y diversificadas para los damnificados.






