Colombia ha sido sacudida por un fuerte evento sísmico este lunes 10 de agosto de 2026. El terremoto, que alcanzó una magnitud de 7.4, ha dejado un saldo alarmante de afectaciones en diversas regiones del país, siendo la ciudad de Cali una de las zonas más golpeadas por el fenómeno natural. Ante la gravedad de la situación y el volumen de personas afectadas, el alcalde de la capital del Valle, Alejandro Eder, tomó la decisión inmediata de declarar la alerta roja hospitalaria para coordinar la atención de las víctimas.
En el reporte más reciente emitido por la administración municipal, el alcalde Alejandro Eder proporcionó una actualización detallada a las 14:30 horas. Según las cifras oficiales presentadas por el mandatario, en la ciudad de Cali se contabilizan hasta el momento 380 personas heridas y 15 fallecidos a causa del sismo. Estas cifras subrayan la magnitud del impacto que el terremoto de 7.4 ha tenido sobre la población urbana y la infraestructura de la ciudad.
Uno de los puntos más críticos de la emergencia es el estado de la infraestructura de salud. El alcalde informó que cuatro centros hospitalarios clave en la ciudad presentan afectaciones estructurales significativas. Las instituciones afectadas han sido identificadas como la Clínica Nuestra, la Clínica DESSA, la Clínica Colombia y el Hospital Universitario del Valle (HUV). El daño en estas instalaciones complica la logística de atención en un momento donde la demanda de servicios médicos se ha disparado debido a los heridos.
Para gestionar esta crisis, el mandatario caleño aseguró que el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) ha asumido la coordinación total de la respuesta. El objetivo principal es optimizar la distribución de los pacientes y asegurar que los recursos disponibles se utilicen de la manera más eficiente posible. No obstante, la situación es extrema, ya que la red pública hospitalaria de la ciudad se encuentra operando actualmente al 100 % de su capacidad, lo que deja un margen de maniobra muy reducido para nuevas emergencias.
La crisis sanitaria no se limita únicamente a Cali. Alejandro Eder mencionó que el impacto ha sido tan severo que los hospitales en todo el territorio nacional se encuentran al 100 % de su ocupación. Esta saturación generalizada del sistema de salud ha obligado a las autoridades a tomar medidas drásticas para priorizar la atención de las víctimas del sismo. En consecuencia, se han suspendido todas las atenciones médicas y las cirugías que se encontraban programadas para los próximos días, trasladando todos los recursos humanos y técnicos a la atención de las urgencias derivadas del terremoto.
A nivel nacional, la situación es igualmente preocupante. De acuerdo con los datos suministrados por el Gobierno Nacional, para el mediodía de este lunes ya se registraban más de 111 personas fallecidas en distintos puntos del país. Esta cifra confirma que Cali, aunque es una de las ciudades más afectadas, forma parte de un escenario de desastre que abarca múltiples regiones colombianas.
Para mitigar los daños y acelerar las labores de recuperación, el alcalde Eder anunció que en las próximas horas llegarán a Cali grupos de rescatistas provenientes de otras ciudades. Estos equipos especializados tendrán la misión fundamental de apoyar a las autoridades locales en las tareas de remoción de escombros, buscando asegurar que no haya más víctimas atrapadas y permitiendo la rehabilitación de las vías y accesos a las zonas afectadas.
En resumen, la ciudad de Cali enfrenta una emergencia sanitaria y estructural sin tregua. Con la red hospitalaria al límite, cuatro clínicas con daños en su infraestructura y un número creciente de heridos, la coordinación del CRUE y la llegada de apoyo externo son las principales esperanzas para manejar la crisis derivada de este sismo de 7.4 grados de magnitud.






