En un hecho que ha generado profunda conmoción en la capital, un niño de apenas 10 años fue rescatado en condiciones inhumanas en el barrio Zeballos Cue, de la ciudad de Asunción. El menor se encontraba maniatado y sujeto con cadenas, un hallazgo que ha puesto en evidencia una situación de extrema vulnerabilidad y maltrato sistemático.
La denuncia y el relato de los hechos fueron proporcionados por Vanessa Soledad, tía del menor, quien manifestó su dolor y sorpresa ante el estado físico y emocional en el que se encontraba el niño al momento de ser rescatado. Según declaraciones brindadas a medios televisivos, la situación nutricional del menor es alarmante. La tía relató que, tras llevar al niño a realizar un diagnóstico médico, fue informada por la licenciada a cargo en el hospital que la criatura ingresó con un cuadro de hambre. Ante esta revelación, la mujer expresó haberse quedado sorprendida por la gravedad de la carencia alimentaria que sufría el niño.
La situación de precariedad no se limitaba únicamente a la alimentación. Vanessa Soledad hizo un llamado urgente a la solidaridad y la ayuda humanitaria, señalando que el menor no cuenta con ropa ni con los elementos básicos para su subsistencia. Esta crisis se habría desarrollado en un contexto familiar complejo; la madre del niño falleció hace dos años, momento en el cual el menor quedó bajo el resguardo y cuidado de su abuela.
De acuerdo con el testimonio de la tía, la relación con la abuela ha sido conflictiva durante mucho tiempo. Describió a la mujer como una persona "muy problemática", afirmando que ya habían tenido diversos altercados en el pasado, los cuales la familia decidió callar en repetidas ocasiones. Asimismo, señaló que la abuela del niño había interpuesto diversas demandas contra los familiares por motivos menores, lo que dificultó la intervención previa. Sin embargo, ante el hallazgo de las cadenas, la tía decidió romper el silencio y convertirse en la voz del menor para exigir justicia y protección.
Sobre el proceso de rescate, la tía detalló que el niño fue encontrado atado con cadenas, un hecho que quedó registrado en video. Para liberar al menor, fue necesario el uso de pinzas para cortar los amarres a la fuerza, aunque procedieron con cuidado debido a que la mano del niño se encontraba totalmente morada por la presión de las cadenas. El relato indica que el niño también estuvo atado de los pies, pero logró zafarse por sus propios medios, lo que le permitió correr y cruzar hacia la casa de su tía, aprovechando que la propiedad no contaba con un cercado en ese sector.
En el lugar del rescate, los bomberos fueron testigos directos del estado de terror en el que se encontraba el niño, quien manifestó estar totalmente asustado tanto de su abuela como de otra tía. Vanessa Soledad enfatizó que este no fue un hecho aislado, sino que el menor había sido víctima de golpes y maltratos recurrentes. "A los niños no se le trata así, no es la manera. Hay que hablarles, no pegarles", subrayó la mujer, asegurando que este último episodio fue la gota que colmó el vaso.
En cuanto a las medidas legales inmediatas, la tía informó que, tras coordinar con fiscales y agentes de la policía, ha quedado con la custodia del niño. Se ha establecido una prohibición absoluta de acercamiento tanto para la abuela como para la otra tía implicada. Finalmente, la mujer hizo un llamado público al padre del menor, quien reside en la ciudad de Limpio, instándolo a acercarse para hablar y asumir la custodia legal del niño, argumentando que es el padre quien debe garantizar que su hijo no vuelva a ser tratado de esa manera.






