La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, ha manifestado su profunda preocupación ante los nuevos Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias en México. Para la legisladora panista, estas normativas representan un riesgo latente para la libertad de expresión y de prensa, debido a que otorgan al gobierno la facultad de supervisar a los medios de comunicación y, fundamentalmente, de definir qué es veraz y qué no lo es.
En el marco de un debate convocado por EL UNIVERSAL sobre el derecho de las audiencias, López Rabadán calificó la propuesta como una "sobrerregulación". Específicamente, señaló que el contenido del artículo 53 de dichos lineamientos excede los límites legales permitidos y vulnera la autonomía institucional. Según la diputada, esta estructura regulatoria, propuesta por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), podría derivar en un escenario de autocensura para los comunicadores en el país.
Uno de los puntos más críticos señalados por la presidenta de la Cámara Baja es la complejidad de permitir que el gobierno sea el ente encargado de definir la "verdad". López Rabadán argumentó que, al concentrar esta facultad en el poder público, se lastiman las diversas visiones informativas y se trastoca la libertad de los ciudadanos mexicanos. La legisladora subrayó que la responsabilidad del poder público debe ser garantizar la libertad de prensa, no disminuirla o conculcarla a través de documentos normativos.
Asimismo, la legisladora cuestionó la figura del defensor de las audiencias. Aunque en teoría parece una medida positiva, López Rabadán advirtió que, bajo los lineamientos actuales, esta figura quedaría supeditada a la CRT. El problema radica en que la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones ya no es un organismo autónomo, sino un ente gubernamental. Este organigrama, describió la diputada, resulta "muy peligroso", ya que crea un sistema donde el gobierno tiene la última palabra y puede imponer multas o sanciones si la autoridad final considera que algo no es de su agrado.
El impacto directo de este esquema sería, según López Rabadán, la pérdida de la libertad de prensa. La preocupación es que los periodistas no puedan investigar ni publicar información de manera objetiva o frontal respecto al gobierno por el temor fundado a represalias económicas o administrativas. La diputada explicó que el silenciamiento de los medios no suele ocurrir de forma súbita, sino gradual; la primera etapa es precisamente la autocensura motivada por el miedo a sanciones basadas en lineamientos gubernamentales.
En relación con el marco legal, la presidenta de la Cámara de Diputados destacó que el artículo 53 del Título Quinto, referente a la supervisión y sanciones, establece que la comisión supervisará que las personas defensoras, las concesionarias de televisión abierta y radio, así como las programadoras, cumplan con los derechos de las audiencias. Para López Rabadán, esta redacción implica una subordinación clara, donde el cumplimiento de un periodista u opinador es definido desde el poder, algo que considera inaceptable en un país democrático.
La legisladora también hizo eco de las opiniones de expertos quienes sostienen que parte de estos lineamientos son inconstitucionales por extralimitarse en sus funciones. Se mencionó la posibilidad de imponer multas no solo por la falta de un código de ética, sino también por considerarse que un medio "mintió" o sacó información de contexto, puntos que no se encuentran contemplados en la Constitución.
Ante este panorama, Kenia López Rabadán hizo un llamado a la ciudadanía, a los periodistas y a los medios de comunicación para participar activamente en la discusión de estos lineamientos. Informó que, hasta el momento, se han registrado 1,553 comentarios y 1,468 participantes únicos en el proceso de consulta.
Finalmente, la diputada reflexionó sobre la situación actual del periodismo en México, describiéndolo como un entorno altamente peligroso, recordando que siete periodistas han sido asesinados en lo que va del año. Advirtió que sumar a este peligro la persecución desde los micrófros del poder generaría un "caldo de cultivo muy dañino" para la sociedad. López Rabadán exhortó a la autoridad a reflexionar sobre el daño que se haría a la pluralidad y a la democracia, insistiendo en que los lineamientos deben tener como límite primordial la ley y la prioridad absoluta de proteger la libertad de expresión.




