El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha centrado su agenda oficial durante su reciente visita a la ciudad autónoma de Ceuta en la gestión de la crisis migratoria, poniendo un énfasis prioritario en la situación de los menores de edad. Tras su llegada al palacio de la Asamblea de Ceuta, donde mantuvo encuentros clave con las autoridades locales, el titular del departamento ha asegurado que la prioridad absoluta del Ejecutivo es lograr la reagrupación familiar de los más de 1.400 menores que ingresaron en la ciudad durante la entrada masiva de migrantes y que, hasta la fecha, permanecen en la ciudad autónoma.
De acuerdo con las declaraciones ofrecidas por el ministro Torres, el Gobierno está implementando una estrategia de actuación que se divide en dos vías principales para resolver la situación de estos niños y jóvenes. La primera opción, y la preferente para el Ejecutivo, es que la reagrupación familiar se produzca en los países de origen de los menores. No obstante, el propio ministro ha reconocido abiertamente que este proceso es complejo y no resulta sencillo de ejecutar. La viabilidad de esta opción depende estrictamente de dos factores críticos: la localización efectiva de los núcleos familiares y la voluntad de colaboración de los gobiernos de los países de origen.
A pesar de ser la prioridad institucional, la realidad sobre el terreno parece presentar obstáculos significativos. Fuentes vinculadas al Gobierno de Ceuta han señalado que, basándose en la experiencia acumulada en crisis y entradas masivas anteriores, las reagrupaciones que culminan con el regreso al país de origen suelen ser muy pocas. Esta discrepancia entre el objetivo gubernamental y la tendencia histórica subraya la dificultad de un proceso que requiere una coordinación internacional exhaustiva y la identificación precisa de los familiares en territorios extranjeros.
Ante la complejidad de los retornos, el Gobierno contempla como segunda vía la reagrupación familiar dentro del territorio español. Esta posibilidad se activa en aquellos casos en los que se comprueba que los menores poseen familiares directos residentes en la península. En estas circunstancias, el procedimiento consiste en localizar a dichos familiares, establecer una comunicación directa con ellos y coordinar el traslado del menor. Sin embargo, el ministro ha sido claro al señalar que este traslado no es automático; está sujeto a un análisis riguroso para asegurar que se den todas las garantías suficientes que avalen la correcta acogida y el bienestar integral del menor en su nuevo entorno.
Paralelamente a la gestión humanitaria de los menores, Ángel Víctor Torres ha informado sobre las medidas adoptadas para reforzar la seguridad en la ciudad autónoma, dada la naturaleza difícil de la situación actual. El Ejecutivo ha procedido a un incremento notable de los efectivos de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Específicamente, se ha reforzado la plantilla de la Guardia Civil en un 40%, mientras que los efectivos de la Policía Nacional han experimentado un aumento de casi el 30%. El objetivo de este despliegue es garantizar la seguridad de los ciudadanos de Ceuta y mantener el control operativo sobre una coyuntura que sigue siendo compleja.
En el plano institucional, la visita del ministro ha servido para coordinar acciones con las máximas autoridades de la ciudad. Ángel Víctor Torres se ha reunido con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y con el delegado del Gobierno en la ciudad, Miguel Ángel Pérez Triano. Durante estas reuniones, el titular de Política Territorial ha insistido en la necesidad imperativa de que todas las instituciones involucradas trabajen bajo un marco de lealtad mutua. Según el ministro, esta cooperación coordinada es el único camino posible para que la normalidad pueda regresar a la ciudad autónoma lo antes posible, optimizando los recursos y las estrategias de gestión frente al flujo migratorio y la tutela de los menores.






