Este lunes 10 de agosto marcará el inicio de una etapa decisiva en la situación judicial de Cristian “Pity” Álvarez. Después de ocho años caracterizados por constantes postergaciones y fuertes controversias en torno a su estado de salud mental, el músico comenzará a ser juzgado por el homicidio agravado de Cristian Díaz, un hecho ocurrido en julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano.
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 29 fue el encargado de ratificar la fecha de inicio del proceso. En su resolución, el tribunal rechazó un nuevo pedido presentado por la defensa del músico, quien solicitaba suspender las once audiencias que han sido previstas para desarrollarse entre los meses de agosto y septiembre. Los abogados de Álvarez argumentaban que existían diversos recursos pendientes de resolución que, a su criterio, impedían el avance del proceso penal. Sin embargo, los magistrados determinaron que no existe ningún obstáculo legal que justifique el freno del debate, despejando así uno de los últimos interrogantes de una causa que, si bien llegó a la instancia de juicio en noviembre de 2018, permaneció paralizada durante años.
La paralización del proceso estuvo íntimamente ligada a las evaluaciones sobre la salud mental del acusado. La posibilidad de que Álvarez pudiera afrontar un juicio oral fue el principal escollo durante un largo periodo. La causa fue suspendida inicialmente en el año 2021 y volvió a quedar frenada en marzo de 2023, basándose en informes relacionados con su estado de salud. A partir de entonces, el músico fue sometido a múltiples evaluaciones realizadas tanto por el Cuerpo Médico Forense como por especialistas propuestos por su propia defensa.
El escenario cambió con las últimas pericias. El Cuerpo Médico Forense concluyó que Álvarez dispone actualmente de una “reserva cognitiva” suficiente para afrontar las distintas etapas del proceso penal. Esta evaluación técnica fue fundamental para que el tribunal dispusiera la reanudación de la causa. En este sentido, el juez Gustavo Goerner, cuyo voto fue acompañado por Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro, sostuvo que el trámite judicial no puede quedar condicionado de manera indefinida a la evolución de un tratamiento de salud mental y adicciones.
A este razonamiento se sumó el análisis de la actividad pública reciente del músico. El tribunal puso el foco en sus apariciones en recitales, entrevistas y publicaciones en redes sociales. Para los jueces, estas actividades permiten descartar que exista una imposibilidad actual para participar en el debate, así como también descartan que el juicio represente un riesgo para su salud.
Este argumento coincidió con la postura del fiscal Sandro Abraldes, quien se opuso a una nueva suspensión y sostuvo que el juicio es el ámbito adecuado para resolver las controversias y garantizar los derechos del acusado. Abraldes había solicitado previamente la reanudación del proceso haciendo referencia a un recital de aproximadamente tres horas que Álvarez brindó en diciembre de 2025 en Córdoba. Según el fiscal, dicha presentación demostró que el músico posee capacidades de atención, concentración, memoria, planificación e interacción sostenidas durante un tiempo prolongado.
Como resultado de estas evaluaciones, el TOCC Nº 29 dispuso en mayo la reapertura del proceso y estableció las jornadas de debate. Asimismo, se le prohibió al músico salir del país y se determinó que no puede ausentarse de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sin la debida autorización del tribunal.
El expediente principal se centra en los hechos ocurridos la madrugada del 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Samoré de Villa Lugano. Según la reconstrucción de la acusación, Álvarez y Cristian Díaz mantuvieron una discusión que derivó en una pelea física. En ese contexto, el músico habría extraído una pistola que llevaba en el bolsillo de su campera y disparado contra la cabeza de Díaz.
La fiscalía sostiene que, una vez que la víctima cayó al suelo, Álvarez habría efectuado otros tres disparos dirigidos hacia la misma zona antes de abandonar la escena. Los peritajes médicos determinaron que Díaz falleció a causa de lesiones provocadas por proyectiles de arma de fuego en la región cefálica y una hemorragia interna.
Durante la investigación, la defensa planteó la hipótesis de una legítima defensa. Sin embargo, al confirmar el procesamiento en 2018, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional consideró que el medio empleado por Álvarez resultó desproporcionado respecto de la agresión que presuntamente pretendía evitar. Estos puntos serán ahora el centro del debate oral.
Es importante señalar que el juicio no se limitará únicamente al homicidio de Díaz. Cristian “Pity” Álvarez también deberá responder por otra causa vinculada con violencia, amenazas y privación ilegítima de la libertad contra su mánager y una amiga, hechos que habrían ocurrido en noviembre de 2016.
Tras dos suspensiones y casi ocho años de espera, el expediente ingresa finalmente en su instancia decisiva, donde la acusación y la defensa producirán y discutirán las pruebas antes de que el tribunal dicte una sentencia sobre la responsabilidad penal del músico.






