Las autoridades de Toledo, Ohio, informaron este miércoles que un tanque de productos químicos que sufrió una explosión ya se ha enfriado y se encuentra en la fase final de liberación de gases. Tras horas de incertidumbre y temor por la dispersión de sustancias tóxicas, el alcalde de la ciudad, Wade Kapszukiewicz, anunció que las órdenes de refugiarse en los hogares han sido levantadas y las medidas de evacuación han sido reducidas a medida que las condiciones en el lugar mejoran.
El incidente fue provocado por la explosión de un tanque de 5.500 galones vinculado a la empresa MC Tank Transports. Según la Agencia de Protección Ambiental (EPA), el origen de la fuga se atribuye a un "error ocurrido durante la transferencia del material". La sustancia involucrada ha sido identificada como metacrilato de glicidilo, un producto químico industrial utilizado para mejorar el rendimiento de pinturas, recubrimientos y ciertos plásticos, el cual es clasificado como inflamable y posee un olor perceptible.
Durante las primeras horas de la crisis, el temor a una segunda explosión llevó a los residentes a tomar medidas desesperadas para proteger la calidad del aire en sus viviendas. Lynda Ragland, una vecina de la zona, relató que percibió un olor inusual durante la madrugada, confundiéndolo inicialmente con el incendio de una casa. En una entrevista con el programa Situation Room de CNN, Ragland describió la situación como "aterradora", detallando que tuvo que cubrir sus aparatos de aire acondicionado y sellar las puertas con toallas para evitar la entrada del olor, llegando incluso a notar una especie de niebla dentro de su propia casa.
La respuesta de emergencia fue inmediata y masiva. El departamento de bomberos de Toledo ordenó que todas las personas situadas dentro de un radio de tres millas permanecieran en sus hogares, mientras que aproximadamente 1.000 personas que se encontraban en un radio de una milla de la terminal de tanques fueron evacuadas.
Desde el punto de vista sanitario, el sistema de salud ProMedica reportó la atención de unas 30 personas con síntomas posiblemente relacionados con la fuga, la mayoría de las cuales ya han sido dadas de alta. El departamento de Bomberos advirtió que el metacrilato de glicidilo puede provocar sensación de ardor en la piel, la nariz, la boca y los ojos. Asimismo, el Departamento de Salud del Condado de Lucas-Toledo señaló que la inhalación de los vapores puede causar tos, dolor de cabeza, dificultad para respirar y ardor en la garganta.
Entre los afectados se encontró un ayudante del sheriff, quien sufrió dificultades respiratorias al llegar a la escena esta mañana y tuvo que conducir su propio vehículo hacia el hospital. A pesar de este incidente, un portavoz de la ciudad aclaró que no se registraron lesiones graves entre los agentes desplegados.
La estrategia de gestión de la crisis, según explicó el alcalde Kapszukiewicz, consistió en permitir que el tanque liberara el gas de forma natural en lugar de intervenir directamente para detener la fuga. Esta decisión fue monitoreada mediante el uso de drones, que confirmaron una reducción progresiva en la cantidad de gas liberado y una mejora en las condiciones ambientales. El alcalde indicó que, aunque la sustancia sigue liberándose, su volatilidad es significativamente menor a la registrada hace 13 horas, por lo que ya no consideran que una explosión sea una "posibilidad muy real".
La gravedad de la situación quedó evidenciada en los audios de las llamadas iniciales del Servicio de Bomberos y Servicios Médicos de Emergencia del condado de Lucas. En las grabaciones, se escucha a un operador reportar una "nube de sustancia química en el aire" y a un bombero de la unidad Engine 19 describir una gran columna de humo y un olor químico penetrante, incluso antes de acercarse plenamente a la zona, sugiriendo la presencia de materiales peligrosos.
Karim Baroudi, director del Departamento de Salud del Condado de Toledo-Lucas, enfatizó durante una conferencia de prensa que el producto es "realmente tóxico si se toca o se ingiere". Por ello, se recomendó a los residentes cerrar ventanas y, en caso de irritación, tomar una ducha inmediata. Las instrucciones oficiales para quienes hayan tenido contacto con el químico incluyen quitarse la ropa contaminada y enjuagar la zona afectada con agua corriente durante al menos 15 minutos.
Este suceso se suma a una serie de incidentes químicos en Estados Unidos este año. En mayo, un tanque de metacrilato de metilo en el sur de California obligó a la evacuación de 50.000 personas. En el estado de Washington, el fallo de un tanque de la empresa Nippon Dynawave Packaging Co. provocó la muerte de 11 personas y la contaminación del río Columbia. Para Toledo, este es el segundo evento crítico del año, tras una explosión en una planta de reciclaje industrial en agosto que dejó dos trabajadores fallecidos.






