En el año 2019, la gestión municipal de la comuna de La Cruz se vio envuelta en una compleja situación jurídica y administrativa debido a las acciones de su máxima autoridad. La alcaldesa de la comuna, Filomena Navia, quien pertenece al Partido Socialista (PS), protagonizó una denuncia relacionada con el tráfico de sustancias ilícitas que generó una fuerte repercusión en la zona y en las instituciones involucradas.
Los hechos se remontan a una acusación formal realizada por la edil Filomena Navia, en la cual señalaba la existencia de una supuesta red de tráfico de drogas. Según el relato entregado en aquel momento por la alcaldesa, esta organización criminal no operaba de manera externa, sino que se encontraba funcionando activamente al interior de la propia Municipalidad de La Cruz. La gravedad de la denuncia radicaba en la implicación de personas que ostentaban cargos públicos y tenían responsabilidades dentro de la administración local.
La denuncia presentada por la alcaldesa Navia no solo apuntaba a funcionarios municipales, sino que escaló en niveles de gravedad al involucrar a un miembro de las fuerzas de seguridad del Estado. Específicamente, la acusación de la edil alcanzó a un jefe antinarcóticos de la Policía de Investigaciones (PDI), vinculándolo directamente con la presunta red de tráfico de drogas que, según ella, operaba en el entorno municipal.
Este escenario planteó una situación sumamente delicada, ya que se acusaba a un oficial encargado precisamente de combatir el narcotráfico de estar involucrado en actividades relacionadas con el mismo, todo esto mientras se señalaba que la red tenía un centro de operaciones dentro de la institución municipal dirigida por la alcaldesa del Partido Socialista.
Sin embargo, tras el inicio de las diligencias correspondientes y el análisis de los hechos por parte de los organismos competentes, la resolución del caso fue diametralmente opuesta a lo denunciado inicialmente. La Policía de Investigaciones (PDI), institución que fue blanco de las acusaciones a través de uno de sus jefes antinarcóticos, fue la entidad encargada de esclarecer la situación.
De acuerdo con la información entregada por la PDI, todo lo expuesto por la alcaldesa Filomena Navia resultó ser "falso". La institución policial determinó que las acusaciones sobre la red de tráfico de drogas al interior de la Municipalidad de La Cruz y la supuesta participación del jefe antinarcóticos no tenían sustento real.
El resultado de estas investigaciones dejó en evidencia que la red de narcotráfico denunciada por la autoridad municipal en 2019 no existía tal como fue descrita en la denuncia. La conclusión de la PDI fue tajante al calificar los hechos denunciados como falsos, cerrando así el ciclo de una acusación que involucró a funcionarios públicos y a altos mandos policiales.
Este episodio destaca por la naturaleza de los cargos imputados por la alcaldesa Navia, quien utilizó su posición para señalar una estructura criminal interna que, según los resultados oficiales de la PDI, nunca se comprobó. La implicación de funcionarios municipales y de un jefe de la unidad antinarcóticos de la PDI convirtió este caso en un punto crítico de la gestión de la edil en aquel periodo.
En resumen, la alcaldesa de La Cruz, Filomena Navia (PS), lideró una denuncia en 2019 sobre tráfico de drogas dentro de su propia municipalidad, involucrando a personal municipal y a un jefe de la PDI, acción que terminó siendo desmentida totalmente por la propia Policía de Investigaciones, calificando la denuncia como falsa.






