El Gobierno se encuentra en el centro de una creciente controversia interna tras la salida de Juan Pablo Rodríguez de su cargo como subsecretario de Hacienda, luego de que el exfuncionario arrojara un resultado positivo en un examen de drogas. A pesar de que la administración ha confirmado que no existe la posibilidad de reincorporar a la autoridad, el caso ha detonado una serie de disputas públicas entre el oficialismo, la Unión Demócrata Independiente (UDI) y el Partido Republicano, escalando hasta convertirse en un enfrentamiento directo sobre la moralidad de los integrantes del Ejecutivo.
La situación ha generado divisiones profundas en el bloque gubernamental. Mientras el Gobierno mantiene su postura firme sobre la salida de Rodríguez, el presidente de la UDI, el diputado Guillermo Ramírez, ha solicitado formalmente que se reconsidere la decisión. Si bien Ramírez admitió que, en el momento de los hechos, la medida adoptada fue la correcta y subrayó que su partido es respetuoso de la institucionalidad y de que la última palabra corresponde al Gobierno, sostuvo que el escenario ha cambiado. Según el diputado, existen nuevos antecedentes que sugieren que el exsubsecretario no habría consumido drogas, razón por la cual cree que la decisión original debería revertirse.
En paralelo, el Gobierno ya ha iniciado los procesos para llenar la vacante dejada por Rodríguez. El biministro de Interior y Segegob, Claudio Alvarado, informó en declaraciones a Radio ADN que ya se están contactando a personas que deberán ser entrevistadas por el ministro Jorge Quiroz para asumir el cargo. Respecto a la situación personal de Juan Pablo Rodríguez, Alvarado señaló que el exsubsecretario tiene toda la libertad para ejercer su defensa y trabajar en reivindicar su nombre, aunque enfatizó que lo más adecuado es que dicho proceso lo realice desde fuera del Gobierno. Por su parte, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmó desde el Congreso que están en la búsqueda de nombres para el reemplazo, delegando cualquier consulta sobre una posible reincorporación al biministro Alvarado.
Sin embargo, el punto más crítico de la controversia ha sido el ataque frontal lanzado por el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella. El líder del partido del presidente José Antonio Kast dirigió duras críticas hacia el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, a quien emplazó públicamente a pedir perdón a Juan Pablo Rodríguez. Squella acusó a la autoridad de haber manejado el caso con desdén y de haber permitido "trascendidos maliciosos", asegurando que, por la irresponsabilidad de unos pocos, se deja mal a todo el gobierno, el cual se muestra "impávido" ante el daño sufrido por un colaborador. En un tono severo, Squella hizo un llamado explícito a retirar a la "gente inmoral" del Gobierno.
Ante estas acusaciones, el subsecretario Máximo Pavez recibió el respaldo tajante de Guillermo Ramírez, quien defendió la labor de Pavez calificándolo como una persona que ha ejercido su cargo con un gran profesionalismo. El diputado de la UDI afirmó que Pavez ha realizado un trabajo impecable y que cualquier error cometido en el proceso relacionado con Juan Pablo Rodríguez no es imputable al subsecretario del Interior, sugiriendo que, más que disculpas, se debería estar agradecido de su gestión.
El biministro Claudio Alvarado también salió en defensa de Pavez, vinculando las declaraciones de Arturo Squella a cuestiones de índole personal. Alvarado argumentó que, si bien en situaciones complejas la solidaridad humana y las amistades están presentes, es fundamental aprender a separar los sentimientos de las decisiones administrativas. El secretario de Estado subrayó que no se pueden exigir disculpas a un funcionario que simplemente cumplió con un procedimiento establecido por la ley y siguió rigurosamente todos los protocolos. Precisó que una cosa es el cumplimiento del protocolo y otra muy distinta es que exista una discrepancia o desconfianza respecto a los resultados entregados por el laboratorio.
El conflicto alcanzó su punto máximo en la red social X, donde el senador Squella respondió a las declaraciones de Alvarado. A través de una captura de pantalla, Squella replicó al ministro indicando que, aunque lo hace con cariño, amistad y respeto, considera que cuando alguien en política toma decisiones al margen de lo que cree correcto, lo mejor es que busque otra actividad profesional. Con esto, el timonel republicano reafirmó su postura de defensa hacia el exsubsecretario de Hacienda y su crítica a la gestión del Gobierno en este caso.






