La ciudad de Resistencia, en la provincia del Chaco, fue el escenario este lunes del Segundo Consejo Regional de Seguridad Interior, un encuentro estratégico donde la lucha contra los delitos transnacionales y la gestión de riesgos ante emergencias climáticas se posicionaron como los ejes centrales de la agenda. La reunión contó con una nutrida presencia de autoridades nacionales, provinciales y representantes de la República del Paraguay, quienes trabajaron en la construcción de protocolos conjuntos diseñados para optimizar la prevención, la seguridad y la capacidad de respuesta ante contingencias que pudieran afectar la estabilidad de la región.
El encuentro estuvo encabezado por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, y contó con la participación de figuras clave del Gobierno nacional, como el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Desde el ámbito local, la jornada fue respaldada por el gobernador del Chaco, Leandro Zdero, quien actuó como anfitrión de esta instancia de coordinación interjurisdiccional.
Uno de los puntos neurálgicos del Consejo fue el abordaje integral del crimen organizado. Las autoridades acordaron avanzar en una agenda común destinada a fortalecer el combate contra el narcotráfico y la trata de personas, delitos que, por su naturaleza transnacional, requieren una coordinación estrecha y fluida entre los organismos nacionales, los gobiernos provinciales y las fuerzas de seguridad. El objetivo primordial es consolidar mecanismos de cooperación que permitan desarticular las redes criminales que operan en las zonas fronterizas y el interior de los territorios.
Paralelamente a la seguridad ciudadana, el Consejo Regional dedicó una parte sustancial de su jornada a la planificación frente a los desafíos ambientales. En particular, se analizó el posible impacto del fenómeno El Niño, un evento climático que suele provocar alteraciones significativas en el régimen de lluvias y niveles de ríos, generando riesgos de inundaciones y otras emergencias. Para mitigar estos efectos, se propuso el fortalecimiento de la preparación de los organismos de respuesta y la coordinación de protocolos de actuación que permitan a las distintas jurisdicciones responder de manera articulada y eficiente ante eventos climáticos de gran magnitud.
La provincia de Misiones tuvo una participación activa en este consejo, representada por el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, y el jefe de la Policía provincial, comisario general Sandro Martínez. La delegación misionera utilizó este espacio para plantear las necesidades específicas de su territorio y compartir experiencias en materia de seguridad y gestión de riesgos. Para Misiones, la articulación con el Estado nacional, las demás provincias del Nordeste y el país vecino, Paraguay, es fundamental para consolidar políticas de protección destinadas a los habitantes de sus 79 municipios.
Al finalizar el encuentro, el ministro Marcelo Pérez destacó la importancia de estos espacios de diálogo. Según Pérez, estas reuniones permiten llevar la voz de los misioneros y coordinar acciones que sumen herramientas para brindar respuestas rápidas y eficaces a las necesidades reales de la idiosincrasia local. El funcionario subrayó que el Gobierno provincial no espera a que ocurran las emergencias, sino que trabaja de manera anticipada junto a los municipios y diversas áreas del Estado.
Pérez hizo especial énfasis en la vulnerabilidad de ciertas zonas, mencionando la extensa zona costera que posee la provincia de Misiones. Explicó que el conocimiento cercano de la realidad de cada localidad permite una anticipación efectiva, lo cual es crucial para reducir el impacto de cualquier contingencia climática severa y, fundamentalmente, para proteger a las familias misioneras.
En conclusión, el Segundo Consejo Regional de Seguridad Interior cerró con el compromiso de implementar protocolos conjuntos que no solo ataquen la criminalidad organizada y el tráfico de personas, sino que también establezcan un frente común y organizado ante la naturaleza. La sinergia lograda entre Argentina y Paraguay, sumada a la coordinación nacional-provincial, busca garantizar que la región esté mejor preparada para enfrentar tanto las amenazas del crimen como los desafíos impuestos por el clima.






