El huevo se consolida como uno de los pilares fundamentales de la alimentación en Honduras, siendo reconocido como un producto indispensable y de consumo masivo en la dieta diaria de los hogares hondureños. Debido a su importancia nutricional y accesibilidad, cualquier variación en su costo tiene un impacto directo en la economía familiar, especialmente en las zonas urbanas donde la dependencia de los mercados locales es alta.
En la ciudad de San Pedro Sula, el escenario actual refleja una situación de costos elevados. El precio del cartón de huevos en los diversos mercados de la ciudad oscila actualmente entre los 110 y 117 lempiras. Esta diferencia en el precio final depende directamente del tamaño del producto, lo que obliga a los consumidores a ajustar sus presupuestos según la disponibilidad y el calibre del huevo que deseen adquirir.
Al analizar la trayectoria de los costos durante el presente periodo, se observa que el huevo, como componente crítico de la canasta básica, ha atravesado diversas fluctuaciones. De acuerdo con los registros, a inicios de 2026 el cartón de huevos se comercializaba en un rango mucho más accesible, situándose entre los 85 y 95 lempiras. Sin embargo, durante los últimos meses, el producto experimentó incrementos progresivos que elevaron su valor final, superando la barrera de los 110 lempiras.
Los comerciantes locales han señalado que este incremento no ha sido lineal. Específicamente, recordaron que a principios del mes de julio se registró un nuevo aumento en el precio. Esta situación fue atribuida, en gran medida, a la incertidumbre generada en el sector avícola y comercial debido a la alerta sanitaria relacionada con la influenza aviar, un factor que afectó la percepción de la oferta y la estabilidad de los costos.
No obstante, existe un optimismo moderado entre los vendedores. La reciente suspensión de la alerta de emergencia por gripe aviar en Honduras ha generado la expectativa de que los precios comiencen a descender. Los comerciantes confían en que el levantamiento de esta medida sanitaria permita estabilizar los procesos de producción, lo que eventualmente se traduciría en una reducción del costo para el consumidor final.
Edilberto Moreno, quien se desempeña como comerciante en el mercado El Rápido, ha sido una de las voces que manifiesta esta esperanza. Moreno explicó que, una vez levantada la alerta, es probable que los productores incrementen la oferta de huevos en el mercado. Según su análisis, este aumento en la disponibilidad del producto es la clave para que se produzca una reducción gradual y sostenida de los precios.
"Esperamos que con la suspensión de la alerta por gripe aviar también llegue una rebaja al precio del cartón de huevos. Es un producto indispensable en la mesa de las familias y confiamos en que el costo disminuya en las próximas semanas", expresó el comerciante, subrayando la importancia de este alimento para la seguridad alimentaria de los hogares.
En cuanto a la naturaleza de la crisis sanitaria, se ha precisado que la influenza aviar es una enfermedad provocada por virus de influenza tipo A, los cuales afectan primordialmente a las aves de corral y a las aves silvestres. Ante el temor que esto pudo generar en la población, la Federación Nacional de Avicultores de Honduras (Fedavih) ha salido al paso para reiterar que el consumo de pollo y huevo es completamente seguro. La organización enfatizó que esta seguridad está garantizada siempre y cuando los productos sean adquiridos en establecimientos autorizados y se sigan las normas adecuadas de manipulación y cocción.
Mientras el mercado asimila la suspensión de la alerta y se espera que la producción se normalice, los comerciantes mantienen los precios actuales. La expectativa es que el mercado refleje próximamente un aumento real en la disponibilidad del producto, lo que permitiría ajustar los costos a la baja.
Por otro lado, el comportamiento del huevo contrasta con otros elementos de la canasta básica. En el caso de los frijoles, el mercado ha mostrado una estabilidad notable, ya que no se han registrado aumentos ni rebajas significativas, manteniéndose el precio de la libra en 22 lempiras. Esta tendencia de estabilidad también se extiende al resto de los granos básicos en los mercados de San Pedro Sula, donde no se han reportado variaciones relevantes, marcando una diferencia clara frente a la volatilidad experimentada por el sector avícola.






