El economista y exfuncionario Martín Redrado brindó una entrevista detallada a José Del Rio en el programa Comunidad de Negocios, emitido por LN+, donde analizó el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) impulsado por el Gobierno de Javier Milei. Redrado, quien estuvo al frente de la entidad monetaria entre los años 2004 y 2010, manifestó su respaldo a la iniciativa presentada por el Presidente en cadena nacional, aunque señaló la necesidad de introducir modificaciones puntuales para garantizar la estabilidad financiera y la solidez institucional.
El proyecto impulsado por el oficialismo tiene como objetivos principales limitar las funciones del organismo a la preservación del valor de la moneda, prohibir el financiamiento del Tesoro Nacional, reforzar la independencia de sus autoridades y establecer restricciones a la distribución de dividendos, además de eliminar las letras intransferibles. Sobre este punto, Redrado utilizó una metáfora contundente al afirmar que la diferencia fundamental de la reforma es "quitarles el dulce de leche a los políticos de tener los manotazos de la emisión monetaria y, en definitiva, de sacarle dólares a la gente".
A pesar de su apoyo general, el economista advirtió que el texto aún requiere ajustes para consolidarse como una política de largo plazo. Redrado subrayó que un punto crítico omitido en el proyecto de ley es la necesidad de impedir que los encajes bancarios se constituyan mediante títulos públicos. Asimismo, sostuvo que la norma debe aplicarse estrictamente de cara al futuro, argumentando que, de no ser así, se empezaría a discutir sobre las personas y no sobre las instituciones. Según Redrado, una aplicación prospectiva eliminaría cualquier suspicacia sobre el destino de la ley y, si fuera votada por mayorías especiales, le otorgaría un fundamento institucional sólido.
Otro punto relevante planteado por el exfuncionario es la preservación de la estabilidad financiera como uno de los objetivos centrales del organismo, complementando la preservación del valor de la moneda. Redrado explicó que esto es fundamental no solo por la historia económica del país, sino también para hacer frente a las crisis internacionales. Para el economista, es vital que la sociedad tenga la tranquilidad de que existe un monitoreo constante para asegurar que los depósitos estén a salvo y que se fomente la existencia de más crédito.
En un plano más personal y retrospectivo, Redrado recordó el profundo conflicto que mantuvo con la entonces presidenta Cristina Kirchner a principios de 2010. La disputa se centró en el uso de las reservas del Banco Central para el pago de la deuda pública. El economista relató que, en su última reunión con la mandataria el 6 de enero de 2010, le dejó clara su postura: "Presidenta, los dólares no son suyos ni míos. ¿Usted cree que los puede usar como se le ocurre? Yo soy un mero administrador de 50.000 millones de dólares". Redrado señaló que esta diferencia de conceptos fue el detonante de la frase "vamos por todo".
El economista detalló que la expresidenta se encontraba fuertemente influenciada por los criterios del entonces ministro de Economía, Amado Boudou, quien insistía en la necesidad de viajar al exterior. Redrado recordó haberle respondido que, en aquel momento, no existía ninguna presión externa que justificara el uso de las reservas. La gestión de Redrado terminó abruptamente tras un intercambio final donde la presidenta le indicó: "Usted haga lo que tenga que hacer y yo voy a hacer lo que tenga que hacer", momento en el cual el funcionario se retiró.
Redrado no omitió mencionar el impacto devastador que este conflicto tuvo en su vida. Reveló que atravesó momentos muy difíciles tanto en lo profesional como en lo personal, enfrentando amenazas contra su familia y llamados extorsivos dirigidos a la madre de sus hijos, lo que lo obligó a trasladar a su familia fuera de la ciudad de Buenos Aires. A pesar de ello, afirmó no tener ningún arrepentimiento y destacó el acompañamiento de su círculo íntimo.
Finalmente, el economista se refirió a la actualidad económica y reaccionó a las declaraciones del vocero presidencial, Adrián Ravier, sobre la estabilidad cambiaria. Redrado sostuvo que ningún funcionario debería hablar del tipo de cambio, exceptuando al Presidente y al directorio del Banco Central. Respecto a la situación de las empresas, señaló que todavía persisten restricciones heredadas del gobierno anterior, destacando que aquellas compañías que acceden al dólar contado con liquidación no pueden utilizar el tipo de cambio oficial por un periodo de 90 días, una situación que, según indicó, llama la atención en el exterior.






