En un balance detallado de sus primeros 183 días de gestión, el presidente de Honduras, Nasry Asfura, presentó los avances en materia de infraestructura y la implementación de una estrategia de descentralización orientada a fortalecer la capacidad de respuesta en las comunidades del país. Durante el evento realizado en la Casa Presidencial, el mandatario subrayó que el objetivo central es llevar soluciones directas a los territorios, permitiendo que las administraciones locales tengan las herramientas necesarias para atender las demandas ciudadanas con mayor agilidad.
Uno de los ejes principales de este informe es la intervención de la red vial nacional. El Gobierno informó que ya se han intervenido 3 mil 270 kilómetros de carreteras, una acción que busca mejorar la conectividad entre los municipios y facilitar el traslado de la población. Esta medida responde a la necesidad de eliminar barreras que, durante años, han limitado el desarrollo económico de diversas comunidades hondureñas.
Sobre el ritmo de ejecución de estas obras, el presidente Asfura detalló que el pasado 10 de junio se llevaron a cabo las licitaciones para proyectos de reparación, balastreo y conformación de carreteras. Asimismo, indicó que la administración gubernamental continúa recibiendo ofertas para nuevos proyectos, asegurando que el proceso de inversión en vialidad se mantiene activo. Al respecto, el mandatario fue enfático al señalar: “Estamos desarrollando, no es que lo vamos a hacer, estamos desarrollando el programa más grande de infraestructura jamás antes visto en Honduras”.
Complementando la estrategia vial, el Ejecutivo ha puesto en marcha un ambicioso plan de adquisición de maquinaria pesada. El proyecto contempla una flota total de dos mil 100 equipos destinados a los 298 municipios del país. Hasta la fecha, el Gobierno ha recibido las primeras 176 unidades, las cuales comenzarán a ser distribuidas bajo criterios técnicos y sociales estrictos.
El presidente explicó que la entrega de esta maquinaria no será aleatoria, sino que se basará en prioridades específicas. Entre los factores determinantes para la distribución se encuentran el impacto de la sequía en determinadas regiones, el estado actual de la infraestructura municipal y aquellos factores vinculados directamente con el desarrollo económico de cada localidad. El propósito es que cada gobierno municipal cuente con herramientas propias, reduciendo la dependencia de la administración central para resolver emergencias o realizar mantenimientos básicos.
En este sentido, Asfura destacó la importancia de los alcaldes como actores esenciales en la ejecución de obras territoriales. Para el mandatario, la descentralización no es solo un proceso administrativo, sino un “instrumento enorme y potente” que permitirá el desarrollo integral del país. Según su visión, la colaboración estrecha con los gobiernos municipales es la única vía efectiva para lograr el progreso nacional.
En el ámbito financiero, el presidente informó que las alcaldías que han cumplido con sus procesos de liquidación se encuentran al día con sus transferencias hasta el 30 de junio. Como parte de este apoyo al gobierno local, se recordó que el porcentaje de transferencias destinado a los municipios fue elevado al 7.3 por ciento, buscando otorgar mayor solvencia económica a las municipalidades.
Para asegurar que estos recursos se manejen de manera eficiente, el Gobierno anunció la implementación de acciones destinadas a agilizar los procesos ante el Tribunal Superior de Cuentas (TSC). Además, se contempla un plan de capacitación para que las autoridades municipales mejoren sus capacidades en la administración y liquidación de los recursos públicos.
Finalmente, la estrategia de infraestructura no se limita a las carreteras y la maquinaria. El presidente Asfura detalló la ejecución de proyectos hídricos críticos, mencionando específicamente las obras en El Tablón, Río del Hombre y Quiebramontes. Estas intervenciones están orientadas a optimizar el abastecimiento de agua potable y a reducir los riesgos en zonas vulnerables. El mandatario hizo especial énfasis en la urgencia de dotar de agua a la ciudad y en la necesidad imperativa de proteger el Valle de Sula.
Con estas acciones, el Gobierno de Honduras proyecta continuar ampliando la inversión en carreteras, maquinaria y obras de protección, manteniendo una visión de desarrollo territorial que conecte a las comunidades, proteja la producción agrícola y brinde soluciones rápidas a la población.






