La senadora Nora Bonifaz, integrante del Partido del Buen Gobierno (PBG), ha ofrecido un análisis crítico sobre la coyuntura política actual del país, marcada por la configuración del Congreso bicameral y los primeros pasos del nuevo gobierno liderado por Keiko Fujimori. En una entrevista reciente, la legisladora abordó temas neurálgicos que van desde la solicitud de facultades legislativas hasta el desorden administrativo que impera en el Parlamento.
Uno de los puntos centrales de la conversación fue la postura del PBG frente al pedido de facultades legislativas por parte del Ejecutivo. Ante las declaraciones previas del diputado Luis Quispe Candia, quien indicó que el partido apoyaría dicha solicitud, Bonifaz aclaró que no se trata de una decisión oficial, sino de una postura preliminar. La senadora enfatizó que el PBG no busca ser un partido obstruccionista y que, en principio, consideran que el gobierno electo debe tener la capacidad de gobernar. Sin embargo, cuestionó la forma en que se ha manejado el proceso, calificando la situación actual como un "globo de ensayo", ya que el documento formal aún no ha llegado a las instancias correspondientes.
Bonifaz señaló que parece existir un intento de "tomar la temperatura" de los diversos sectores, incluyendo a empresarios y otros partidos políticos, antes de presentar una propuesta concreta. Según la senadora, la definición oficial del partido se tomará tras la sesión de Consejo programada para este domingo, momento en el cual se emitirá un documento formal. "Cómo nos vamos a oponer si todavía no nos ha llegado el documento", cuestionó la legisladora, instando al Ejecutivo a presentar una propuesta mejor articulada.
En paralelo, la senadora denunció una grave crisis administrativa dentro del Congreso. Bonifaz describió la gestión de la Oficialía Mayor como una "desgracia", resaltando la falta de organización y el costo excesivo de los procesos. Denunció que, a la fecha, los parlamentarios no cuentan con oficinas habilitadas para trabajar, una situación que, según se le informó, podría prolongarse hasta mediados de agosto. Esta carencia de infraestructura básica impacta directamente en el funcionamiento legislativo, ya que impide la constitución de las comisiones. En ese sentido, Bonifaz criticó la contradicción del Gobierno: mientras el Ejecutivo urge la delegación de facultades, el propio Estado ha generado un tropiezo administrativo que retrasa la operatividad del Legislativo.
Sobre la gestión de Keiko Fujimori, la senadora fue tajante al afirmar que el discurso de la mandataria no guarda coherencia con los ministros designados ni con el contenido del pedido de facultades. "El Ejecutivo quiere poner la agenda al Legislativo, pero primero que se ordenen", sentenció Bonifaz, sugiriendo que existe una falta de alineación interna en el Gobierno.
Respecto a la distribución de las comisiones, la senadora destacó la capacidad de Flavio Figallo, vocero del PBG y exviceministro de Educación, sugiriendo que sería idóneo para dirigir dicha cartera legislativa. Por su parte, Bonifaz manifestó su interés personal en presidir la comisión de Gestión del Estado. Su objetivo es fortalecer los gobiernos locales y regionales, bajo la premisa de que una descentralización efectiva, que empiece por las "células más pequeñas" del Estado, es la clave para transformar el país y resolver los problemas cotidianos de la ciudadanía con solvencia profesional y económica.
Finalmente, la senadora se refirió con dureza a la elección de la Mesa Directiva del Senado, calificando el proceso como "penoso". Criticó la actitud del senador Rospigliosi, a quien describió como prepotente y antidemocrático por limitar el uso de la palabra durante la sesión. Asimismo, lamentó la pérdida de una oportunidad "maravillosa" de haber logrado una lista única que integrara al fujimorismo, Renovación Popular y la oposición, lo cual habría enviado un mensaje potente de unidad al país. Según Bonifaz, esta posibilidad fue truncada por intereses particulares y la falta de legitimidad en ciertos votos.
En relación a casos específicos, Bonifaz evitó sumarse a las críticas contra Silvana Robles, atribuyendo su situación a un desorden interno de su partido. Sobre el caso de Julián Pérez Mallqui, la senadora fue enfática en condenar el machismo dentro de la izquierda y sostuvo que el legislador debe ser juzgado por la ley como cualquier ciudadano, sugiriendo que el caso pase a la Comisión de Ética respetando las instancias correspondientes. Por último, aclaró que la adhesión del PBG al bloque “Consenso por la Democracia” es un acuerdo "punto por punto" y no una alianza ciega, advirtiendo que podrían existir discordancias, especialmente en el tema de las facultades legislativas.





