La provincia de La Rioja fue el escenario de un encuentro que, aunque pretendía proyectar una imagen de cohesión, terminó por poner de manifiesto las profundas fisuras que atraviesan el peronismo actual. En el marco de los actos en homenaje a monseñor Enrique Angelelli, asesinado durante la dictadura militar de 1976, el gobernador riojano Ricardo Quintela intentó consolidar una postal de unidad que se vio debilitada por la ausencia de figuras clave del espacio político.
El evento estuvo marcado por la presencia del diputado nacional y jefe de La Cámpora, Máximo Kirchner, pero destacó el "faltazo" del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Kicillof, quien se perfila como un posible candidato presidencial para los próximos comicios, optó por eludir la fotografía conjunta y envió en su representación a su jefa de asesores, María Cristina Álvarez Rodríguez. En una línea similar, Sergio Massa también evitó asistir al encuentro, esquivando así el escenario de confrontación entre el gobernador bonaerense y el sector de La Cámpora; el líder del Frente Renovador delegó su participación en Cecilia Moreau y Diego Giuliano.
A pesar de estas ausencias estratégicas, Ricardo Quintela defendió la realización de la cumbre, asegurando que el encuentro forma parte de un “proceso de unidad” indispensable para el peronismo. El gobernador riojano fue el encargado de invitar a los referentes del kirchnerismo a sumarse a la conmemoración, vinculando el legado del mártir Angelelli con la necesidad de generar un cambio profundo en el rumbo del país. Quintela sostuvo que la responsabilidad actual es asumir el desafío de transformar la "dura realidad" que atraviesa el pueblo argentino, haciendo un llamado a sus compañeros y a la ciudadanía para lograr un "cambio rotundo".
En el plano religioso y humano, la jornada contó con una misa celebrada al mediodía en Punta de los Llanos, presidida por el arzobispo de Mendoza y titular de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo. El acto fue multitudinario, con miles de peregrinos que rindieron tributo a Angelelli y a los mártires riojanos. Un momento central de la ceremonia fue la colocación en una urna de los restos de José Goyochea y Nélida Moreno, una pareja de detenidos-desaparecidos identificados recientemente por el Equipo Argentino de Antropología Forense en el campo de torturas de La Perla, en Córdoba. Goyochea y Moreno habían sido secuestrados el 15 de agosto de 1977 en su domicilio del barrio General Paz, Córdoba, dejando atrás a tres hijos.
Durante su homilía, el arzobispo Colombo enfatizó que esta conmemoración no debe quedar reducida a un simple recuerdo histórico, sino que debe servir como una oportunidad para renovar el compromiso con el mensaje dejado por Angelelli. Colombo describió al obispo como un pastor identificado con Cristo hasta las últimas consecuencias.
En el plano estrictamente político, Quintela fue tajante al señalar que la unidad del Partido Justicialista es fundamental para enfrentar la gestión de Javier Milei en 2027. El gobernador calificó al actual mandatario como un "monstruo que está gobernando el país" y advirtió sobre la dificultad de generar condiciones de bienestar debido al "endeudamiento monstruoso" dejado por lo que describió como una "estructura delictiva". En este contexto, Quintela fue escuchado por figuras como Eduardo “Wado” de Pedro y Victoria Tolosa Paz, además de Máximo Kirchner.
Por su parte, Máximo Kirchner, quien mantuvo una agenda previa en el camping del Sindicato de Luz y Fuerza de La Rioja, utilizó su espacio para agradecer a la militancia por los reclamos solicitando la liberación de Cristina Kirchner. "Le voy a llevar a Cristina la cara de ustedes, los regalos y el cariño que le tienen", expresó el líder de La Cámpora.
En un análisis autocrítico sobre la situación política actual, Kirchner admitió que la llegada de Javier Milei a la presidencia es consecuencia de errores cometidos por el espacio, señalando que en muchas ocasiones "la gente dejó de escucharnos". El diputado resaltó la urgencia de reconstruir la confianza social y advirtió sobre el peligro de la fragmentación interna. "Si nos dividen, si nos balcanizan, les vamos a hacer muy fácil el trabajo", sentenció, haciendo un llamado directo a evitar la fractura del peronismo.
Kirchner concluyó su intervención asegurando que la victoria electoral de 2027 no debe ser la de una persona o un partido, sino la de los argentinos que creen en su país, instando a la militancia a mantenerse unida para recuperar los sueños de la sociedad. Mientras tanto, el distanciamiento de Kicillof quedó evidenciado no solo por su ausencia, sino por el hecho de que su colaborador cercano, Carlos Bianco, participaba simultáneamente de un acto en Entre Ríos para lanzar el Movimiento Derecho al Futuro (MDF).





