En el marco de la celebración del Día Nacional de la Defensa, el Presidente del Consejo de Defensa Nacional, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, realizó una visita de trabajo a la Zona de Defensa Calvario-Fraternidad, ubicada en el municipio de Arroyo Naranjo, en La Habana. Durante su intervención, el mandatario subrayó la necesidad de adaptar y aprovechar las estructuras organizativas diseñadas para tiempos de guerra en el contexto actual de paz, con el objetivo de alcanzar un desempeño operativo, coherente y funcional que permita atender las prioridades ideológicas y sociales del país.
El Presidente destacó la imperativa importancia de mantener una preparación constante para la defensa, fundamentando esta necesidad en las amenazas persistentes provenientes del Gobierno de Estados Unidos. En este sentido, Díaz-Canel enfatizó la importancia de fortalecer la filosofía de la Guerra de Todo el Pueblo, un concepto estratégico que define que cada ciudadano cubano debe poseer un lugar, un medio y una forma específica para contribuir a la lucha defensiva de la nación.
La jornada contó con la presencia de una delegación de alto nivel, integrada por miembros del Buró Político, entre ellos Esteban Lazo Hernández, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado; Roberto Morales Ojeda, Secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista de Cuba; y los Generales de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera y Lázaro Alberto Álvarez Casas, Ministros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y del Ministerio del Interior (MININT), respectivamente. Asimismo, participaron otros altos oficiales y autoridades gubernamentales y del Partido en La Habana.
En el plano operativo, el Presidente del Consejo de Defensa Nacional insistió en la importancia de no descuidar el completamiento de las plantillas correspondientes a las Brigadas de Producción y Defensa, así como de los demás componentes que integran el sistema defensivo territorial. Esta directriz se enmarca en un contexto de complejidad nacional, acentuado por el recrudecimiento de la política de bloqueo y el cerco energético impuesto por Estados Unidos. No obstante, Díaz-Canel expresó que las transformaciones económicas y sociales aprobadas recientemente deben generar un impacto positivo en el plazo más breve posible.
Uno de los puntos centrales de la visita fue el papel de las Zonas de Defensa en la consolidación de la participación popular. El mandatario puntualizó que cualquier acción emprendida en estas zonas debe ir acompañada de una estrategia de involucramiento de la población, especialmente en la búsqueda de soluciones a problemáticas cotidianas como el suministro de agua y la recogida de desechos sólidos.
Díaz-Canel reconoció que estas jornadas de trabajo han permitido que los jefes de las Zonas de Defensa adquieran un conocimiento más profundo sobre el mapa político, económico y social de sus territorios. Esta preparación es fundamental para articular el trabajo de los subgrupos de la estructura defensiva con las necesidades reales de los habitantes, diseñando soluciones que se ajusten a la realidad de cada demarcación. El presidente calificó la labor de los jefes de Zonas de Defensa y sus subgrupos como un "trabajo de liderazgo comunitario", resaltando que esta dinámica aporta una experiencia valiosa que debe ser transmitida, haciendo especial hincapié en la necesidad de integrar a los jóvenes en estos procesos.
Durante su estancia en la Zona de Defensa Calvario-Fraternidad, el mandatario escuchó la caracterización del área presentada por Víctor Manuel Mir Lorenzo, jefe de dicha zona. Esta demarcación, situada en la periferia de la capital, abarca unos 5 kilómetros cuadrados y cuenta con más de 16 mil habitantes. Actualmente, la zona enfrenta desafíos críticos, como el impulso a la producción de alimentos mediante el uso eficiente de parcelas y patios, la atención a 423 familias en situación de vulnerabilidad y la implementación de nuevas formas económicas para resolver problemas locales y contribuir al pago de los jubilados.
Finalmente, ante las deficiencias en el suministro de agua y la crisis energética, Miguel Díaz-Canel propuso identificar la mayor cantidad de reservorios posibles para el almacenamiento de agua, especialmente para los habitantes en los límites de la zona. Asimismo, sugirió expandir las experiencias exitosas en el uso de fuentes de energía renovables para garantizar la operatividad de los servicios básicos esenciales para la población.




