A pocos días de que el presidente Gustavo Petro culmine su mandato y deje el poder, su hija mayor, Andrea Petro, ha compartido una serie de revelaciones sobre el impacto emocional y personal que el cuatrienio ha tenido en el núcleo familiar presidencial. En una entrevista concedida a la revista Semana, la empresaria detalló el desgaste generado por el paso de su padre por la Casa de Nariño, haciendo énfasis en las divisiones internas que se profundizaron durante este periodo y las polémicas que han marcado los últimos días de la administración saliente.
Uno de los puntos más sensibles abordados por Andrea Petro fue la fragmentación de su familia. Según explicó, el distanciamiento y las tensiones no fueron consecuencia directa de la separación entre el presidente y la primera dama, sino que se originaron mucho antes, específicamente a raíz del escándalo judicial que involucró a su hermano, Nicolás Petro. La empresaria describió este proceso como un periodo sumamente complejo, donde las fracturas internas se hicieron evidentes y profundas.
De acuerdo con el testimonio de Andrea Petro, la crisis provocada por la situación de Nicolás llevó a que diversos miembros de la familia, incluyendo padres, hijos, tíos y primos, tomaran partido, lo que exacerbó el conflicto. Esta situación, señaló, fue determinante para la desintegración del vínculo familiar. En sus palabras, recordó que en su momento su padre llegó a afirmar que se quedaría sin familia, una declaración que, según la propia Andrea, resultó ser cierta, pues actualmente no existe una estructura familiar cohesionada debido a esa fractura interna tan poderosa.
En otro orden de ideas, Andrea Petro se refirió a la situación sentimental y legal de sus padres. Confirmó que el proceso de divorcio entre Gustavo Petro y Verónica Alcocer continúa su curso legal. Como parte fundamental de este trámite, la empresaria señaló que ambos deberán proceder con la separación de los bienes que les corresponden, un paso necesario dentro de la disolución del vínculo matrimonial.
En relación con este tema, surgió la controversia sobre la venta de una propiedad familiar ubicada en el municipio de Chía. Andrea Petro fue enfática al desmentir que la oferta reciente de este inmueble en el mercado estuviera vinculada a la situación personal o al divorcio de sus padres. Aclaró que la casa de Chía ha estado disponible para la venta desde hace aproximadamente diez años, aunque señaló que, a pesar de haber estado siempre en el mercado, no se ha logrado concretar la transacción durante todo ese tiempo.
Finalmente, la hija del mandatario se pronunció sobre las polémicas que rodean a Juliana Guerrero, una figura que ha sido mencionada frecuentemente en relación con el ejercicio del poder dentro del Gobierno. Andrea Petro admitió haber escuchado múltiples comentarios sobre la influencia que Guerrero ejercía en la administración. En particular, cuestionó aspectos relacionados con su comportamiento y el estilo de vida que llevaba mientras formaba parte del entorno gubernamental.
Sobre este punto, Andrea Petro mencionó que Angie Rodríguez ya había hecho referencias a Juliana Guerrero, y que la revista Semana había expuesto chats de empresarios que apuntaban contra ella. La empresaria indicó que le llegaron denuncias donde se describían las actitudes de Juliana Guerrero como "bastante prepotentes" dentro del Gobierno, llegando incluso al extremo de actuar, en diversas ocasiones, como si ella fuera la presidenta de la República.
Estas declaraciones llegan en un momento de alta tensión política, mientras el país se prepara para el cierre del ciclo gubernamental de Gustavo Petro y el Pacto Histórico, en medio de un clima de desgaste administrativo y personales que la propia hija del presidente ha reconocido abiertamente.





