El presidente de Argentina, Javier Milei, anunció este jueves el envío al Parlamento de un ambicioso proyecto de ley destinado a modificar la normativa que rige el funcionamiento del Banco Central. Esta iniciativa no solo busca transformar la entidad monetaria, sino que introduce un mecanismo disruptivo denominado 'shutdown' o cierre temporal de la Administración pública, el cual se activaría automáticamente en caso de persistir un déficit fiscal.
Durante un mensaje transmitido por cadena nacional, el mandatario fue enfático al señalar que la meta es alcanzar un "déficit cero", asegurando que este objetivo alejará al país del "fruto venenoso del árbol prohibido", refiriéndose a la emisión monetaria. Según Milei, la reforma del Banco Central es la herramienta necesaria para impedir que el sector político pueda recurrir a la falsificación de dichos frutos, buscando así poner fin a lo que calificó como "91 años de saqueo, expropiación, impunidad y decadencia" desde la fundación de la entidad en 1935.
El núcleo de la propuesta se centra en la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, la cual fue aprobada originalmente en 1992. Esta ley establece los principios fundamentales, las funciones y las facultades del organismo. Milei busca revertir los cambios implementados en 2012 durante el gobierno de Cristina Fernández, periodo en el cual se ampliaron los objetivos del Banco Central para incluir metas relacionadas con el desarrollo económico con equidad social, el empleo y la estabilidad financiera.
La nueva iniciativa propone restablecer el mandato único que rigió entre 1992 y 2012: preservar estrictamente el valor de la moneda argentina. El presidente sostuvo que la nueva Carta Orgánica debe reconocer la naturaleza monetaria de la inflación, definiéndola como un fenómeno generado por un exceso de oferta que deriva en la pérdida del poder adquisitivo del dinero. Cabe recordar que, durante su campaña electoral de 2023, Milei había llegado a plantear la posibilidad de cerrar totalmente el Banco Central por considerarlo el principal responsable de la inflación.
En términos operativos, el proyecto prohíbe tajantemente que el Banco Central emita dinero para financiar al Estado, ya sea en el ámbito nacional, provincial o municipal. Asimismo, se restringiría la compra de títulos públicos del Estado nacional en el mercado primario. En cuanto a la gobernanza, aunque se mantiene el sistema de nombramiento del presidente y los miembros del directorio, el proceso para su remoción se volverá mucho más riguroso, requiriendo ahora una mayoría de dos tercios de los votos tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados. Adicionalmente, la reforma limita el pago de dividendos, estableciendo que el giro de utilidades al Tesoro solo podrá realizarse con el fin de cancelar deuda.
Uno de los puntos más polémicos y novedosos es la creación del 'grillete fiscal'. Se trata de una regla permanente diseñada para asegurar que no se aprueben ni se sostengan presupuestos deficitarios en la Administración pública. El mecanismo funciona de la siguiente manera: si el resultado fiscal es deficitario durante varios meses consecutivos, el Parlamento contará con un plazo de algunas semanas para restablecer el equilibrio de las cuentas públicas. De no lograrse este equilibrio, entraría en vigor automáticamente el 'shutdown'.
Este cierre temporal implicaría la paralización de todas las actividades no esenciales del Estado. Bajo este esquema, se congelarían los gastos nuevos, se detendría la adjudicación de contratos, se suspendería la contratación de personal y se frenarían las transferencias discrecionales hacia las provincias. Un aspecto crítico de esta medida es que, mientras dure el 'grillete', el presidente, el vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros y los secretarios dejarían de percibir sus sueldos.
Desde su llegada a la Presidencia a finales de 2023, Javier Milei ha implementado un severo plan de ajuste fiscal y una reducción del tamaño del Estado con el fin de recuperar el superávit. Acompañando esta reforma monetaria, el mandatario informó que enviará otros dos proyectos de ley al Parlamento. Uno de ellos busca una "liberalización profunda" del mercado de capitales, permitiendo, entre otras cosas, la emisión de bonos corporativos en moneda extranjera y otras unidades de medida. El segundo proyecto apunta a desregular el mercado de los seguros, otorgando "libertad absoluta" a las compañías aseguradoras para diseñar y ofrecer productos sin necesidad de una autorización previa por parte del regulador.






