El Banco Central de Reserva (BCR) ha emitido un informe detallado sobre la evolución de los precios al consumidor, revelando que la inflación interanual se situó en un 4,0% al cierre de junio de 2026. Este dato representa la variación porcentual de los precios en comparación con el mismo periodo del año anterior, proporcionando una visión general del costo de vida para la población.
Dentro del análisis técnico presentado por la entidad monetaria, se destaca el comportamiento de la inflación Sin Alimentos y Energía, conocida técnicamente como inflación SAE. Este indicador, que se utiliza habitualmente para analizar la tendencia subyacente de los precios al eliminar los componentes más volátiles, como son los productos alimenticios y los costos energéticos, registró una tasa del 4,5% en los últimos 12 meses.
Un punto crítico del informe del Banco Central de Reserva reside en la desagregación de la inflación SAE. Al analizar específicamente la inflación SAE sin incluir el rubro de transporte, la cifra se reduce significativamente, situándose en un 1,6% interanual. Esta diferencia es notable, ya que representa 3 puntos porcentuales menos que la inflación SAE general (4,5%), lo que evidencia que el sector transporte ha tenido un peso determinante en la presión alcista de los precios básicos.
El BCR asocia directamente este fenómeno al impacto generado por la variación de los precios en el rubro de Transporte. Según los datos oficiales, este sector experimentó un incremento del 18,3% en los últimos 12 meses. Este aumento considerable en los costos de traslado y movilidad es el reflejo directo de las alzas en los precios de los combustibles para vehículos, las cuales fueron registradas específicamente durante los meses de marzo y abril.
La influencia de los combustibles en la cadena de costos es evidente en los datos, ya que la diferencia entre la inflación subyacente general y la inflación subyacente sin transporte subraya cuánto ha contribuido el costo de movilidad al índice general de precios. El incremento del 18,3% en el transporte actúa como el principal motor que eleva el indicador SAE desde el 1,6% hasta el 4,5%.
Además de las mediciones interanuales, el Banco Central de Reserva proporcionó datos sobre la tendencia de corto plazo a través de la variación promedio móvil de 3 meses anualizada de la serie desestacionalizada de la inflación SAE sin transporte. Para el mes de junio de 2026, esta tasa se ubicó en el 1,7%. La serie desestacionalizada es fundamental para los analistas, ya que permite eliminar los efectos estacionales que podrían distorsionar la lectura de la tendencia real de los precios.
Al comparar este dato con el periodo inmediatamente anterior, el BCR señala que la tasa del 1,7% es mayor a la registrada en el mes previo, la cual se había situado en un 1,5%. Este ligero incremento en la tendencia de corto plazo de la inflación SAE sin transporte indica un movimiento ascendente, aunque moderado, en los precios de los bienes y servicios que no están vinculados ni a la energía, ni a los alimentos, ni al transporte.
En resumen, los datos presentados por el Banco Central de Reserva para junio de 2026 muestran un escenario donde la inflación general se mantiene en el 4,0%, pero donde existe una disparidad marcada dependiendo del rubro analizado. Mientras que la inflación subyacente sin transporte se mantiene en niveles bajos (1,6%), el fuerte impacto de los combustibles en marzo y abril impulsó el rubro de transporte hasta un 18,3%, elevando la inflación SAE al 4,5%. Asimismo, la tendencia móvil de tres meses muestra un leve incremento, pasando del 1,5% al 1,7%, consolidando la lectura técnica del comportamiento de los precios en la economía.





