El sistema judicial ha dado un paso decisivo en uno de los casos más dolorosos y emblemáticos de la historia reciente del país. Fredy Antonio Florenciano Brítez, el principal sospechoso del abuso sexual y asesinato de la niña Felicita Estigarribia en la ciudad de Yaguarón, ha sido elevado a juicio oral y público. Esta resolución llega después de que el crimen permaneciera impune durante 22 años, marcando un proceso legal que se extiende desde el año 2004.
Los hechos que originaron esta causa se remontan al 31 de mayo de 2004. En aquel entonces, Felicita, una niña de tan solo 11 años de edad, desapareció mientras realizaba una actividad cotidiana: vendía mandarinas casa por casa en las calles de Yaguarón. La angustia de la desaparición se transformó en tragedia al día siguiente, cuando su cuerpo fue localizado sobre una roca en el cerro de Yaguarón. El hallazgo reveló que la menor había sido víctima de un ultraje sexual y, posteriormente, de un asesinato brutal. A pesar de la conmoción nacional que generó el suceso, en aquel periodo no se logró concretar ninguna detención, dejando el caso en un estado de impunidad que se prolongó por más de dos décadas.
La resolución de este caso comenzó a materializarse en julio de 2025. Durante un procedimiento de control de rutina llevado a cabo por agentes del grupo Lince en la zona de Caaguazú, las autoridades lograron capturar a Fredy Antonio Florenciano. Desde el inicio de las investigaciones originales, Florenciano había sido señalado como el presunto autor del crimen, debido a que los peritos habían encontrado prendas de vestir ensangrentadas que presumiblemente le pertenecían y que estaban vinculadas a la escena del crimen. Sin embargo, el sospechoso había logrado evadir la acción de la justicia durante poco más de veinte años.
Al momento de su detención, los reportes policiales indicaron que el sujeto no solo estaba vinculado al caso de Felicita, sino que contaba con un total de 12 órdenes de captura pendientes. Tras su captura, el Ministerio Público, a través de la intervención de la fiscal Carina Sánchez de la Unidad Especializada en la Lucha contra la Trata de Personas, procedió a imputarlo y posteriormente a presentar una acusación formal por los hechos punibles de homicidio doloso y coacción sexual.
La teoría presentada por la Fiscalía es detallada y contundente. Según las investigaciones, Florenciano fue visto en compañía de la menor en el barrio Santa Librada de Yaguarón el mismo día en que ella desapareció. El Ministerio Público sostiene que el acusado llevó a la niña hacia una zona boscosa ubicada en el cerro. Una vez allí, la investigación señala que el hombre habría forcejeado violentamente con la pequeña, llegándola a tirar contra una roca, lo que le provocó diversas lesiones. Posteriormente, el acusado habría abusado sexualmente de ella para finalizar el crimen mediante el estrangulamiento.
En el marco de la audiencia preliminar, la defensa técnica, representada por la defensora pública Zulma Zárate, decidió allanarse al pedido de elevación a juicio formulado por el Ministerio Público. Por su parte, el acusado, Fredy Antonio Florenciano, optó por abstenerse de declarar durante el proceso. Tras analizar los elementos presentados, el juzgado de Carapeguá admitió la acusación. El juez de Garantías, Hilario Bustos Martínez, fue quien ordenó formalmente que el procesado enfrente el juicio oral y público.
El caso de Felicita no solo representa una búsqueda de justicia legal, sino que dejó una herida profunda en el tejido social paraguayo. El impacto de este deleznable crimen fue tal que, en memoria de la niña y como respuesta a la indignación colectiva, se estableció que cada 31 de mayo se conmemore el “Día Nacional de Lucha contra el abuso y la explotación sexual infantil”, buscando visibilizar y combatir estas violencias en el país.






