El presidente de la República, Gustavo Petro, ha manifestado formalmente su decisión de proceder con la liquidación de la empresa Air-e, operador del servicio eléctrico en la región Caribe. Esta determinación se enmarca en una estrategia de reorganización del sistema energético zonal, con el objetivo de que los activos de la compañía desaparecida configuren una nueva entidad común junto a otra empresa de carácter público operando en el Caribe.
A través de un comunicado publicado en su cuenta de la red social X, el jefe de Estado vinculó esta medida con la necesidad de superar una crisis energética que, según sus palabras, ha sido agravada por interferencias políticas. El mandatario señaló directamente a sectores políticos vinculados a la familia Char, asegurando que este grupo ha impedido que prosperen diversas iniciativas impulsadas por el Gobierno Nacional para atender las problemáticas eléctricas de la zona.
Uno de los puntos centrales de la denuncia presidencial se refiere a una propuesta diseñada para distribuir a nivel nacional las pérdidas de energía registradas en la región Caribe. Según el presidente Petro, esta alternativa de socialización de pérdidas ha sido sistemáticamente bloqueada. El mandatario afirmó que el proyecto no ha logrado avanzar ni en el Congreso de la República ni en las instancias judiciales, señalando específicamente que congresistas cercanos a la familia Char y su entidad bancaria han contribuido a obstruir este camino.
El jefe de Estado profundizó en sus críticas al vincular a este grupo político con la gestión operativa del servicio eléctrico en diversas áreas de la Costa Caribe. Petro subrayó que la familia Char ha tenido una participación activa en el manejo del negocio energético, particularmente en la zona oriental de la región. En este sentido, el mandatario cuestionó la gestión realizada en dicha zona, haciendo énfasis en la notable falta de inversiones destinadas a la mejora y mantenimiento de la infraestructura eléctrica.
Como alternativa para fortalecer la generación de energía y mitigar las fallas del sistema, el presidente destacó la implementación del programa Colombia Solar. Esta iniciativa, que ya ha tenido un inicio de ejecución en la ciudad de Barranquilla, cuenta con un respaldo financiero significativo, con recursos por un valor de 8 billones de pesos aprobados para futuras vigencias.
El modelo propuesto a través de Colombia Solar busca transformar la estructura actual del consumo energético. El objetivo es convertir las viviendas en unidades de autogeneración mediante la implementación de tecnología solar. Con esta medida, el Gobierno Nacional pretende alcanzar dos metas principales: disminuir las pérdidas empresariales que se derivan de la falta de pago de los usuarios y ampliar la producción de electricidad limpia en los departamentos que integran la región Caribe.
En cuanto al financiamiento de la transición energética, el presidente Petro planteó que las regalías podrían ser una fuente fundamental para costear proyectos de energía sostenible en la región. Sin embargo, puso una condición clara para la ejecución de estos fondos: la empresa encargada de llevar a cabo dichas inversiones debe poseer un carácter nacional. Según el mandatario, esta condición es indispensable para garantizar la correcta ejecución de los recursos asignados.
Finalmente, el presidente solicitó el apoyo del Congreso de la República para la aprobación de una normativa específica que permita a Ecopetrol participar de manera directa en la generación de energía eléctrica destinada al servicio público. Con esta solicitud, el Gobierno busca integrar la capacidad de la empresa estatal petrolera en la matriz energética para asegurar la estabilidad y eficiencia del suministro eléctrico en el territorio.





