El camino de BMW hacia la electrificación total no ha estado exento de controversias. Tras la presentación del BMW i3, que generó un debate considerable debido a su diseño, la firma bávara continúa ejecutando su estrategia bajo la llave «Neue Klasse». Lejos de retroceder ante las críticas, la compañía ha decidido avanzar con propuestas arriesgadas, materializadas ahora en el BMW M Concept Neue Klasse, un prototipo que sirve como base y premisa de lo que será el primer BMW M eléctrico de la historia, adelantando la llegada del futuro BMW M3 eléctrico.
Este concept no representa únicamente un incremento en la potencia de un sistema eléctrico convencional. BMW ha dedicado casi un año de trabajo de ingeniería para perfeccionar el comportamiento de este vehículo de alto rendimiento. La marca ha dejado claro que, a pesar del cambio de propulsión, el departamento M se mantiene fiel a su principio fundamental: «Nacido en los circuitos. Hecho para las calles».
En términos estéticos, el BMW M Concept Neue Klasse se aleja de la sobriedad para adoptar un aspecto que podría calificarse de «marciano». Si el i3 ya presentaba un diseño disruptivo, este modelo eleva la apuesta con líneas mucho más afiladas y proporciones notablemente más musculosas. Los pasos de rueda han sido ensanchados y se han incorporado modificaciones funcionales, destacando especialmente los retrovisores exteriores diseñados para optimizar la aerodinámica.
La parte frontal es uno de los puntos más agresivos del diseño. El paragolpes presenta una línea central que divide el coche a la mitad y se extiende hacia los extremos del capó, donde se ubica el logotipo de la marca. Una de las novedades más significativas es la implementación de faros LED de color amarillo, un rasgo que se convertirá en la firma distintiva de los próximos modelos M, sirviendo también de referencia para el BMW M Hybrid V8 y los coches de carreras GT de la firma. Además, el vehículo incorpora las denominadas «Track Lights», un segundo juego de luces LED en forma de píxel situadas en la parte inferior de la carrocería, diseñadas específicamente para iluminar los pianos de los circuitos. Para gestionar la temperatura del sistema de propulsión eléctrica, cuya potencia exacta aún no ha sido revelada, el capó incluye una salida de aire dedicada.
La sostenibilidad y la aerodinámica convergen en el uso de fibras naturales para componentes clave, tales como el techo, el difusor posterior, la salida de aire del capó y el splitter delantero. En la zaga, BMW ha optado por rendir homenaje a su legado integrando un alerón tipo cola de pato, un elemento característico de la gama M desde el lanzamiento del emblemático M3 E30. La carrocería, acabada en color Rojo Monza, se complementa con llantas que utilizan el sistema «wheels centerlock», el cual agiliza el cambio de neumáticos al sustituir las tuercas convencionales. Estas llantas cuentan con un color distintivo, rojo o azul, para identificar cada lado de los ejes.
El habitáculo ha sido concebido bajo una premisa minimalista y totalmente volcada hacia el conductor. El interior dispone de cuatro asientos deportivos y una apuesta decidida por materiales sostenibles, combinando fibras naturales con cuero nobuk negro, material que se utiliza por primera vez en un modelo de la división M. La identidad del departamento M es evidente a través del uso de los colores azul y rojo, presentes en los cinturones de seguridad de cinco puntos, los acentos del volante y las pantallas digitales. Asimismo, destaca un cuadro de instrumentos flotante con una iluminación exclusiva.
En el apartado técnico, el BMW M Concept Neue Klasse integra el sistema de propulsión BMW M eDrive, equipado con cuatro motores eléctricos. La gestión del vehículo recae en el BMW M Dynamic Performance Control y en un ordenador central denominado «Heart of Joy», capaz de procesar todas las operaciones del coche en cuestión de milisegundos.
BMW promete que este sistema permitirá una alta recuperación de energía, una tracción óptima incluso en situaciones límite y una respuesta muy directa. El vehículo utiliza tecnología de 800V y cuenta con una batería de alto voltaje con capacidad superior a los 100 kWh, lo que garantiza una autonomía extendida, incluso considerando que el modelo ha sido diseñado para rodar a máxima velocidad en circuito.
Presentado justo antes de las 24 Horas de Le Mans, este concepto no solo busca atraer a los usuarios de vehículos eléctricos, sino también convencer a los puristas del mítico propulsor de seis cilindros de que este nuevo modelo eléctrico es un aspirante digno de llevar el apellido M.





