En una operación coordinada durante la tarde del pasado sábado 30, la Guarda Civil Municipal Ambiental de Valinhos llevó a cabo el rescate de un ejemplar de jiboia que se encontraba en una situación de vulnerabilidad en el barrio Jardim Capivari. El animal, que mide aproximadamente 2,2 metros de longitud, fue localizado en la copa de un árbol, lo que requirió una intervención técnica especializada por parte de las autoridades ambientales para garantizar tanto la seguridad del reptil como la de los ciudadanos de la zona.
El procedimiento se puso en marcha luego de que diversos residentes del sector se comunicaran con los servicios de emergencia a través del teléfono 153. En los reportes ciudadanos, se informó a las autoridades sobre la presencia de una serpiente de gran porte que se encontraba posicionada sobre un árbol en la región, lo que generó una alerta inmediata en la comunidad y la movilización de la unidad de la Guarda Civil Municipal Ambiental.
Una vez que el equipo especializado arribó al lugar indicado en Jardim Capivari, los agentes procedieron a la evaluación de la situación. Tras una inspección visual, constataron que la jiboia se encontraba a una altura aproximada de cuatro metros. Debido a la ubicación específica del animal y a la disposición de las ramas del árbol, el acceso directo resultaba complicado y potencialmente riesgoso. Ante este escenario, los efectivos de la GCM determinaron que era estrictamente necesario el empleo de una motosierra. Esta herramienta fue utilizada para realizar la remoción selectiva de algunas ramas, acción que permitió crear un acceso seguro para que los rescatistas pudieran alcanzar al animal sin causarle daño y sin exponer al personal a riesgos innecesarios.
Un punto relevante de esta intervención fue la justificación del rescate. A pesar de que la serpiente se encontraba físicamente dentro de un área de mata, la Guarda Ambiental decidió proceder con la extracción del animal basándose en los reportes de los vecinos. Los residentes habían manifestado su preocupación por la integridad del animal, temiendo que la jiboia pudiera resultar herida debido a su ubicación y a la interacción con el entorno urbano circundante.
Además de la preocupación ciudadana, la corporación ambiental identificó factores críticos de riesgo ambiental y urbano. El lugar donde fue hallada la serpiente se caracteriza por tener una circulación considerable de personas y se encuentra situado a las márgenes de una carretera. Esta combinación de factores incrementaba significativamente la vulnerabilidad de la jiboia, ya que la proximidad a una vía de tránsito y la constante presencia humana aumentaban las probabilidades de que el animal sufriera algún tipo de agresión o accidente.
Tras completar la maniobra de descenso y captura, el equipo de la Guarda Ambiental realizó una evaluación del estado físico del reptil. De acuerdo con los informes técnicos de la corporación, la serpiente se encontraba en perfectas condiciones de salud, sin presentar lesiones visibles ni signos de estrés que comprometieran su supervivencia.
Una vez asegurado el bienestar del animal, las autoridades procedieron a su traslado para su posterior liberación. La jiboia fue transportada y devuelta a la naturaleza en una zona específicamente seleccionada, la cual se encuentra completamente alejada de la circulación humana y de las zonas urbanizadas, garantizando así un entorno más seguro y natural para su desarrollo.
El desenlace de la operación fue satisfactorio. Según informaron los agentes ambientales, inmediatamente después de ser soltada en el área protegida, la jiboia se desplazó por sus propios medios y encontró un nuevo árbol donde refugiarse. Este nuevo emplazamiento fue calificado por las autoridades como un lugar más seguro, ya que se encuentra distante de la interferencia humana y reduce drásticamente la vulnerabilidad que presentaba en su ubicación anterior en Jardim Capivari.






