En un desesperado llamado a las autoridades de salud, Nora Valverde ha hecho pública la crítica situación médica que atraviesa su hermano, Ramón Valverde Acosta, un ciudadano de 66 años que ha dedicado gran parte de su vida al deporte y a la medicina deportiva, pero que hoy se encuentra en un estado de vulnerabilidad debido a la falta de atención oportuna por parte de EsSalud. A través de una denuncia presentada al Rotafono de RPP, la señora Valverde ha solicitado la intervención inmediata de los funcionarios responsables para evitar que la salud de su familiar continúe deteriorándose mientras aguarda una intervención quirúrgica que ha sido postergada sistemáticamente.
El paciente, quien fuera un reconocido levantador de pesas y un deportista calificado que brindó diversos logros a su país, requiere con urgencia una cirugía en la cadera derecha. Esta operación debe ser realizada en el Hospital III Suárez Angamos, centro médico ubicado en el distrito de Miraflores, en Lima. Sin embargo, la programación de dicha cirugía se ha convertido en una espera agónica que ya supera el año de duración, tiempo durante el cual la calidad de vida de Ramón Valverde Acosta ha caído drásticamente.
Desde el distrito de Surco, Nora Valverde compartió su angustia y la frustración que siente al ver a su hermano incapacitado. Según el relato de la denunciante, la falta de la operación ha provocado que el paciente ya no pueda caminar, enfrentando serias dificultades incluso para movilizarse mediante el uso de muletas. Esta pérdida de autonomía ha generado un deterioro progresivo en su condición física, lo que hace que la intervención quirúrgica no sea solo una necesidad médica, sino una urgencia humanitaria para recuperar la movilidad básica.
La hermana del afectado ha sido enfática al solicitar que el caso de Ramón no sea ignorado por la administración de EsSalud. En su petición, ha subrayado la necesidad de que el paciente sea atendido y programado a la brevedad posible por los especialistas correspondientes, mencionando específicamente la intervención de los servicios de Hematología y Traumatología. La coordinación entre estas áreas es fundamental para garantizar que la cirugía de cadera se realice de manera segura y efectiva, considerando la edad y el estado actual del paciente.
Más allá de la urgencia médica, Nora Valverde ha expresado una profunda tristeza y angustia ante lo que percibe como una falta de reconocimiento y apoyo hacia alguien que sirvió a la nación a través del deporte. La mujer destacó que su hermano no solo fue un atleta destacado, sino que también volcó sus conocimientos en la medicina deportiva, contribuyendo así al desarrollo de la disciplina en el país. Resulta contradictorio y doloroso para la familia que una persona que dedicó su vida al bienestar físico y al éxito deportivo nacional se encuentre ahora en el olvido institucional, luchando por recuperar la capacidad de caminar.
El clamor de Nora Valverde es directo y desgarrador: ha pedido ayuda explícita para que su hermano pueda volver a caminar con ambas piernas. Para la familia, el tiempo es un factor crítico, ya que cada día que pasa sin la cirugía representa un mayor riesgo de complicaciones y un aumento en el deterioro físico de Ramón. La denuncia pública busca presionar a los directivos del Hospital III Suárez Angamos y a los altos mandos de EsSalud para que se revisen las listas de espera y se priorice el caso de un ciudadano que ha dado mucho por el Perú.
La situación expuesta pone de relieve las deficiencias en la programación de cirugías y la gestión de los servicios de traumatología en los centros hospitalarios de la seguridad social. Mientras la familia espera una respuesta oficial y una fecha concreta para la operación, la angustia crece, evidenciando la brecha entre la necesidad del paciente y la respuesta del sistema de salud. La solicitud de Nora Valverde permanece vigente, esperando que los funcionarios de EsSalud atiendan el llamado y brinden la atención especializada que el exdeportista requiere urgentemente.






