El Deportivo Saprissa ha asegurado su lugar en la final de la segunda fase del campeonato, preparándose ahora para un enfrentamiento decisivo contra el Club Sport Herediano. No obstante, más allá de la estrategia deportiva, el equipo morado ha tenido que lidiar con una incertidumbre legal que vuelve a cobrar relevancia: la disponibilidad del defensor Jorkaeff Azofeifa. Esta situación, que ya se había planteado durante la semifinal, genera la interrogante sobre si el jugador podrá participar en el encuentro culminante.
El conflicto tiene su origen en el partido disputado en Liberia. Tras ese compromiso, el equipo local solicitó formalmente al Tribunal Disciplinario de la Federación Costarricense de Fútbol que se impusiera una sanción contra el lateral izquierdo saprissista. La denuncia se fundamenta en un gesto realizado por Azofeifa durante la celebración de un gol, el cual fue calificado como obsceno al llevarse las manos a sus genitales. Para sustentar esta acusación, el club de Liberia presentó como prueba un video capturado por FUTV, la cadena televisora encargada de la transmisión del encuentro.
Tras analizar la denuncia, el Tribunal Disciplinario decidió aceptarla, pero siguiendo los protocolos correspondientes, solicitó al Saprissa que presentara sus descargos y ejerciera su derecho a la defensa. El club morado atendió el requerimiento, razón por la cual Jorkaeff Azofeifa pudo jugar el partido de vuelta de la semifinal sin inconvenientes. Ahora, la atención se centra en la final del miércoles contra Herediano, donde la duda sobre su habilitación persiste.
La respuesta a si el jugador puede participar el miércoles es afirmativa. Según ha podido conocer La Nación, el Tribunal Disciplinario tiene programada su próxima reunión para el jueves. Será en dicha sesión donde los miembros del órgano disciplinario analizarán el caso una vez más para dictar la sentencia final, definiendo así si Azofeifa recibirá un castigo o si será exonerado de los cargos.
En el marco de este proceso, el Saprissa ya ha contestado a la audiencia y ha aportado diversos videos como material probatorio para respaldar su postura. Por su parte, el Tribunal Disciplinario ha solicitado los videos del VAR para obtener una perspectiva más detallada de lo sucedido y ha otorgado audiencia a todas las partes involucradas. Todo este material será evaluado el jueves antes de emitir la resolución.
Es fundamental señalar que, hasta el momento, Azofeifa está plenamente habilitado para jugar el miércoles debido a que no ha recibido sanción alguna. Un punto clave en este escenario es que los gestos del lateral izquierdo no fueron reportados en el informe arbitral ni por el comisario del encuentro. Debido a esta omisión en los reportes oficiales inmediatos, el jugador no recibió un castigo automático.
El proceso seguirá su curso el jueves con la solicitud de prueba testimonial, lo que implica que se llamará a testigos para que declaren ante el Tribunal antes de resolver el caso. Todo este procedimiento se rige estrictamente por el artículo 99 del Reglamento Disciplinario, el cual establece los derechos fundamentales de las partes en procesos de esta naturaleza. Entre estos derechos destaca el derecho a ser oídos antes de que se dicte cualquier resolución, una diferencia procesal importante respecto a las sanciones derivadas de tarjetas amarillas o rojas, que suelen ser inmediatas. Asimismo, el reglamento permite que los involucrados defiendan sus intereses de manera personal o a través de la representación de un abogado.
En conclusión, mientras el Tribunal Disciplinario no se reúna este jueves para emitir un veredicto, Jorkaeff Azofeifa podrá ser alineado por el cuerpo técnico del Saprissa en el duelo contra Herediano, cerrando así el capítulo de la incertidumbre inmediata para centrarse en la disputa del título.





