El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pronunció un discurso contundente en el Foro de Alto Nivel CELAC-África en Bogotá, Colombia, este sábado, instando a una mayor unidad entre América Latina y África para enfrentar la persistente herencia del colonialismo y exigir una representación más equitativa en el escenario mundial. Lula argumentó que las dos regiones, que juntas representan casi la mitad de los países del mundo y una cuarta parte de su población, siguen siendo marginadas de los centros de poder global, una situación que atribuyó a las estructuras creadas durante la era colonial y el apartheid.
El mandatario brasileño no se detuvo en críticas al sistema multilateral actual, calificando el desempeño de las Naciones Unidas como un "fracaso total y absoluto" frente a conflictos como los que se desarrollan en Gaza, Ucrania e Irán. Lula denunció lo que considera un resurgimiento de una lógica colonial en las relaciones con los países en desarrollo, señalando intervenciones y presiones externas que socavan la soberanía de las naciones latinoamericanas y africanas. Su discurso resonó con la postura defendida por Colombia y otros países de la región en el mismo foro, evidenciando una creciente cohesión en la búsqueda de una mayor autonomía y autodeterminación.
Uno de los momentos más significativos de la intervención de Lula fue su respaldo a la propuesta de Ghana de declarar la esclavitud como un crimen contra la humanidad ante las Naciones Unidas. El canciller ghanés, Samuel Okudzeto Ablakwa, presentó formalmente la solicitud, recordando que más de 12.5 millones de personas fueron arrancadas de África durante el comercio transatlántico de esclavos. Ablakwa anticipó la resistencia de Estados Unidos y la Unión Europea, pero reafirmó el compromiso de su país de llevar la resolución a la ONU en los próximos días. Lula se sumó a este llamado en una fecha con profundo significado simbólico: el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial.
El presidente brasileño reconoció que, a pesar de las políticas implementadas en su país, como las cuotas de acceso a las universidades, Brasil aún tiene una larga deuda pendiente con África después de 350 años de esclavitud. Lula enfatizó la necesidad de abordar las desigualdades estructurales y promover la justicia social como un imperativo moral y una condición esencial para construir un futuro más equitativo y próspero para ambas regiones.
El Foro CELAC-África marcó el cierre de la Presidencia Pro Tempore de Colombia en la CELAC. El gobierno del presidente Gustavo Petro entregó el liderazgo a Uruguay, después de un año dedicado a impulsar una agenda centrada en la integración birregional, la cooperación Sur-Sur, la paz y el multilateralismo. La intervención de Lula consolidó los dos ejes centrales de la jornada: la memoria histórica de la esclavitud y la demanda de una voz más fuerte del Sur Global en un contexto de reconfiguración del orden internacional a una velocidad sin precedentes.
El mensaje de Lula fue claro y directo: América Latina y África no solo comparten un pasado marcado por el colonialismo, sino también una lucha presente por la representación, la justicia y el poder. El presidente brasileño instó a los países de ambas regiones a unirse para desafiar las estructuras de poder existentes y construir un nuevo orden mundial más justo y equitativo.
En un contexto global cada vez más polarizado y fragmentado, la llamada de Lula a la unidad y la cooperación entre América Latina y África representa un desafío a las dinámicas tradicionales de poder y una apuesta por un futuro más inclusivo y sostenible. Su discurso ha generado un amplio debate y ha reavivado la esperanza de que las voces del Sur Global puedan ser escuchadas y tenidas en cuenta en la toma de decisiones a nivel internacional.
La propuesta de Ghana de declarar la esclavitud como un crimen contra la humanidad ha sido recibida con entusiasmo por los países africanos y latinoamericanos, pero también ha generado controversia en algunos sectores de Estados Unidos y Europa. La resistencia anticipada por el canciller Ablakwa refleja las tensiones existentes en torno a la memoria histórica y la responsabilidad por los legados del colonialismo y la esclavitud.
El Foro CELAC-África ha demostrado ser una plataforma importante para el diálogo y la cooperación entre América Latina y África, y ha contribuido a fortalecer los lazos políticos, económicos y culturales entre ambas regiones. La entrega de la Presidencia Pro Tempore a Uruguay marca el inicio de una nueva etapa en la relación birregional, y se espera que el gobierno uruguayo continúe impulsando la agenda de integración y cooperación Sur-Sur.
La intervención de Lula en Bogotá no solo ha sido un llamado a la acción para América Latina y África, sino también un mensaje para el resto del mundo. El presidente brasileño ha dejado claro que el Sur Global ya no está dispuesto a aceptar un orden mundial injusto y desigual, y que está decidido a luchar por un futuro más próspero y equitativo para todos. Su discurso ha resonado en los corazones y las mentes de millones de personas en todo el mundo, y ha inspirado una nueva ola de esperanza y optimismo en la lucha por la justicia y la igualdad.


