La causa penal seguida en Estados Unidos contra Nicolás Maduro y Cilia Flores sufrió un giro procesal este miércoles 28 de octubre tras confirmarse el fallecimiento del juez federal Alvin K. Hellerstein. El magistrado, quien se encontraba al frente del expediente en una corte de Manhattan, Nueva York, murió a los 92 años, dejando pendiente la conducción de un juicio que ya tiene una fecha programada para el año 2027.
La noticia fue comunicada formalmente por la jueza presidenta del Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, Laura Taylor Swain, mediante una declaración recogida por Associated Press. Según la información difundida posteriormente por ABC News, el deceso ocurrió durante la mañana de este miércoles, rodeado de su familia, y se produjo por causas naturales poco antes de que el juez cumpliera 93 años. Hasta el momento, las autoridades judiciales no han proporcionado detalles médicos adicionales ni han informado sobre alguna emergencia previa que haya desencadenado el fallecimiento.
Alvin Hellerstein era una figura respetada en el ámbito judicial de Nueva York. Nacido en la ciudad el 28 de diciembre de 1933, se formó académicamente en la Universidad de Columbia, donde se graduó en Derecho en 1956. Su trayectoria profesional fue extensa y diversificada; sirvió en el cuerpo jurídico del Ejército de los Estados Unidos y desarrolló una carrera de casi cuatro décadas como abogado privado antes de ingresar al poder judicial federal. Su nombramiento para el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York fue realizado por el entonces presidente Bill Clinton, asumiendo el cargo en octubre de 1998.
A partir de 2011, Hellerstein pasó a la categoría de juez sénior, una condición que le permitió seguir atendiendo procesos federales específicos a pesar de su edad. Durante su carrera, manejó asuntos de alta complejidad y visibilidad, incluyendo demandas civiles relacionadas con los atentados del 11 de septiembre de 2001 en el World Trade Center, el caso del exabogado de Donald Trump, Michael Cohen, y diversos litigios vinculados con el propio expresidente estadounidense.
En el ámbito internacional, su nombre cobró relevancia en enero de 2026, cuando fue designado para presidir el proceso penal contra Nicolás Maduro y Cilia Flores. Desde esa fecha, el juez Hellerstein fue el encargado de conducir las audiencias, resolver los incidentes procesales y velar por que el avance del caso se ajustara estrictamente a las normativas de la justicia federal estadounidense.
El expediente contra los acusados se volvió más complejo el pasado 8 de octubre de 2026. En esa fecha, la Fiscalía de Estados Unidos presentó una nueva acusación que añadió el cargo de conspiración para cometer tortura. Estas nuevas imputaciones se sumaron a los cargos ya existentes de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y diversos delitos vinculados con el uso de armas. De acuerdo con los señalamientos de la fiscalía, Maduro y Flores habrían participado en una trama de torturas dirigidas contra ciudadanos estadounidenses y opositores políticos. Es importante precisar que estas afirmaciones forman parte de la acusación fiscal y no representan una sentencia de culpabilidad.
Una de las últimas actuaciones judiciales de Hellerstein tuvo lugar el 15 de octubre, cuando presidió la audiencia en la que Maduro y Flores se declararon inocentes respecto a los nuevos cargos de tortura. En dicha sesión, el juez también reorganizó el calendario judicial, aplazando el inicio del juicio para el 14 de junio de 2027, modificando la fecha prevista inicialmente para el 1 de junio.
A pesar de la pérdida del magistrado, la causa penal contra los dirigentes venezolanos no se cierra. Según informaron Reuters y ABC News, los procedimientos que estaban bajo la supervisión de Hellerstein serán reasignados mediante un sorteo entre los jueces del tribunal federal de Manhattan. El siguiente paso institucional será, por lo tanto, la designación del nuevo juez que asumirá el expediente.
El magistrado que sea designado deberá revisar el estado actual de las actuaciones y decidir el curso del calendario procesal. Si bien el cambio de juez no implica que el proceso deba reiniciarse desde cero, la nueva autoridad tendrá la potestad de revisar el expediente y resolver los asuntos que hayan quedado pendientes.
Actualmente, el cronograma judicial mantiene dos fechas clave: la próxima audiencia está fijada para el 17 de diciembre de 2026 a las 11:00, mientras que el inicio del juicio permanece programado para el 14 de junio de 2027. Hasta el cierre de este reporte, el tribunal no ha anunciado modificaciones a estas fechas a raíz del fallecimiento del juez Hellerstein.



