Arturo Puig, con la voz quebrada por la emoción, compartió detalles desgarradores sobre las últimas horas de su esposa, la actriz Selva Alemán, durante su participación en el programa de Mirtha Legrand. El actor no solo revivió el dolor de la pérdida, sino que también planteó serias dudas sobre la atención médica inicial que recibió Alemán, insinuando una posible negligencia que pudo haber evitado la tragedia.
La conversación, que se desarrolló en un ambiente cargado de emotividad, comenzó con una pregunta de Legrand sobre la decisión de Puig de mudarse de la casa que compartía con su esposa. El actor explicó que la vivienda, de grandes dimensiones, se había convertido en un recordatorio constante de su pérdida y que sus hijos, preocupados por su bienestar, lo instaron a buscar un lugar más pequeño y seguro. “Mis hijos me empezaron a decir que me podía caer. Fue para cuidarme”, confesó Puig, revelando que la mudanza ya estaba en planes antes del fallecimiento de Alemán, como confirmó Nancy Pazos, otra de las invitadas al programa, quien mencionó que una amiga suya había visitado la propiedad poco antes de la muerte de la actriz.
Sin embargo, el foco principal de la entrevista se centró en la reconstrucción de las últimas horas de Selva Alemán. Puig relató con precisión y dolor cómo su esposa comenzó a experimentar un fuerte dolor abdominal. “Ella empezó con un dolor muy grande en el estómago. Llamé a un médico, vino y la revisó. No sé qué le dijo y dijo «está todo bien»”, narró el actor, visiblemente afectado. La pregunta implícita sobre si la vida de Alemán podría haberse salvado quedó flotando en el aire, generando un silencio incómodo en el estudio.
El cuadro clínico de la actriz empeoró rápidamente. “Se cambió de lugar, se fue a otro sillón y me dijo: «Me duele cada vez más fuerte». Llamé a la ambulancia y cuando vino me dijo por lo bajo: «Es un infarto»”, continuó Puig, describiendo la angustia y la desesperación que sintió al ver el deterioro de su esposa. La llegada de la ambulancia, lejos de traer alivio, confirmó el peor de los pronósticos.
Fue en este punto de la conversación donde Puig deslizó una crítica contundente a la primera atención médica que recibió Alemán. “Yo creo que con el primer médico…”, expresó el actor, dejando la frase inconclusa. La intervención de Aníbal Pachano, otro de los invitados al programa, fue directa y contundente: “Mala praxis”. Ante la sugerencia, Puig asintió con tristeza: “De alguna manera sí, el tipo no acusó nada. Dijo que quizás fue algo que comió… y murió en el sanatorio”.
La insinuación de una posible negligencia médica generó un debate inmediato en el programa y rápidamente se extendió a las redes sociales, donde los usuarios expresaron su indignación y solidaridad con Puig. La historia del actor resonó profundamente en el público, que se identificó con su dolor y su búsqueda de respuestas.
La muerte de Selva Alemán, ocurrida el 16 de marzo de 2018, había conmocionado al mundo del espectáculo. La actriz, conocida por su talento y su carisma, había participado en numerosas producciones de cine, teatro y televisión, dejando una huella imborrable en la cultura argentina. Su relación con Arturo Puig, que se extendió por más de tres décadas, había sido un ejemplo de amor y compañerismo.
La entrevista en el programa de Mirtha Legrand no solo permitió a Puig compartir su dolor con el público, sino que también abrió un debate necesario sobre la calidad de la atención médica y la responsabilidad de los profesionales de la salud. La historia del actor es un llamado de atención sobre la importancia de una atención médica oportuna y precisa, y sobre la necesidad de investigar y sancionar las posibles negligencias que puedan poner en riesgo la vida de los pacientes.
Más allá de las especulaciones sobre las causas de la muerte de Selva Alemán, la entrevista de Arturo Puig dejó en claro que el dolor de la pérdida sigue siendo una herida abierta. El actor, con su valentía y su honestidad, logró transmitir al público la profundidad de su sufrimiento y la importancia de recordar a su esposa como la mujer talentosa, generosa y apasionada que fue. La conversación en la mesa de Mirtha Legrand fue un homenaje a la memoria de Selva Alemán y un testimonio del amor eterno que la unió a Arturo Puig. El actor, a pesar del dolor, sigue adelante, buscando la manera de honrar la memoria de su esposa y de seguir adelante con su vida. La mudanza, aunque dolorosa, representa un nuevo comienzo, una oportunidad para reconstruir su vida y encontrar un nuevo equilibrio.






