Raúl Barneche, figura emblemática de la Unión Cívica Radical (UCR) en Chubut, ha lanzado una severa autocrítica sobre el estado actual del partido, advirtiendo sobre una crisis profunda que exige una revisión exhaustiva de su rol y objetivos. En declaraciones a FM El Chubut, el ex presidente del radicalismo provincial y exdiputado provincial instó a la convocatoria de una Convención partidaria sin exclusiones, con el fin de abrir un debate interno que permita redefinir el rumbo de la UCR en la provincia y su participación en la alianza de gobierno liderada por el Gobernador.
Barneche no escatimó palabras al describir la situación, afirmando que “en general, toda la política nacional, los partidos tradicionales están pasando por una crisis muy profunda, y en lo que respecta a nuestro, no es la excepción”. Subrayó que el radicalismo se encuentra ante “una situación realmente inédita”, lo que requiere una respuesta urgente y contundente.
El exlegislador enfatizó la necesidad de un “profundo debate” que el partido no ha abordado en mucho tiempo. Este debate, según Barneche, debe centrarse en definir “qué pretendemos en nuestro espacio político” y “cuál debe ser realmente el rol del partido en el gobierno que participa”. Para lograrlo, consideró fundamental reactivar la vida partidaria y fomentar la creación de espacios de discusión en cada comunidad, permitiendo que las voces de todos los afiliados sean escuchadas.
Uno de los puntos clave planteados por Barneche fue la importancia de la inclusión y el diálogo interno. Fue enfático al señalar que “acá no hay que pedir que nadie se vaya, no hay que echar a nadie porque piense distinto”. En cambio, propuso un enfoque constructivo basado en la conversación, la discusión y la búsqueda de puntos de coincidencia. Asimismo, abogó por la convocatoria a aquellos radicales que se sienten desplazados, instando a sentarse a dialogar y analizar las disidencias para fortalecer el partido desde sus bases.
La propuesta de Barneche se extiende a la estructura organizativa del partido, sugiriendo que cada comité debe convertirse en un espacio activo de análisis político. En este sentido, reiteró la necesidad de convocar a una Convención partidaria, no con el objetivo de “entronizar a un presidente”, sino como un foro para discutir y escuchar todas las voces, permitiendo una participación democrática y transparente en la toma de decisiones.
Si bien Barneche reconoció que la UCR forma parte de una alianza de gobierno y debe honrar sus compromisos, consideró esencial avanzar en el fortalecimiento del espacio propio y definir con claridad su posicionamiento político. “Es momento de discutir el rol del partido, y cuáles son los aportes que nosotros hacemos a esta alianza que encabeza el gobernador”, expresó, subrayando la importancia de que el radicalismo mantenga su identidad y autonomía dentro del gobierno.
De cara a los próximos procesos internos, Barneche se pronunció a favor de que la presidencia del partido recaiga en un dirigente que no esté ejerciendo funciones de gobierno. Argumentó que la experiencia le ha enseñado que “cuando un funcionario asume la presidencia del partido, queda a mitad de camino de ambas funciones”, lo que dificulta la dedicación plena al partido y su capacidad para representar los intereses de todos los afiliados. En este sentido, propuso que el titular del radicalismo “debe ser un correligionario que no esté atado a la función pública”, con la dedicación necesaria para recorrer la provincia y dialogar con los distintos sectores.
La visión de Barneche se centra en la necesidad de recuperar el protagonismo político del radicalismo y llegar al año 2027 con un partido fortalecido, activo y participativo. Considera que este objetivo solo se puede alcanzar a través de un debate interno honesto y constructivo, que permita redefinir el rol del partido y fortalecer su identidad.
Las declaraciones de Barneche han generado un fuerte impacto en el panorama político chubutense, abriendo un debate necesario sobre el futuro del radicalismo en la provincia. Su llamado a la unidad, la inclusión y el diálogo interno ha sido recibido con atención por diversos sectores del partido, que ven en sus propuestas una oportunidad para revitalizar la UCR y recuperar su relevancia en la escena política local.
La crisis que atraviesa el radicalismo no es exclusiva de Chubut, sino que se extiende a nivel nacional, como lo reconoció el propio Barneche. Sin embargo, la situación particular de la UCR en la provincia, su participación en la alianza de gobierno y la necesidad de definir su rol dentro de la misma, hacen que el debate planteado por Barneche sea especialmente relevante.
La convocatoria a una Convención partidaria, tal como lo propone Barneche, podría ser el primer paso para abordar esta crisis y redefinir el rumbo del radicalismo en Chubut. Sin embargo, para que esta iniciativa sea exitosa, es fundamental que se garantice la participación de todos los afiliados y que se promueva un debate abierto y transparente, donde todas las voces sean escuchadas y respetadas.
El futuro del radicalismo en Chubut está en juego, y la respuesta a este desafío dependerá de la capacidad del partido para adaptarse a los nuevos tiempos, recuperar su identidad y fortalecer su vínculo con la sociedad. Las propuestas de Barneche, aunque críticas, representan una oportunidad para iniciar este proceso de transformación y construir un radicalismo más fuerte, activo y participativo.





