Madrid, 20 feb – Netflix aterriza este viernes con ‘Cortafuego’, un thriller psicológico dirigido por David Victori que promete sumergir al espectador en una espiral de dolor, duelo y suspense. La película, protagonizada por Belén Cuesta y Enric Auquer, utiliza un devastador incendio forestal como telón de fondo para explorar los límites de la desesperación y la fragilidad de las relaciones familiares.
La trama se centra en Mara (Belén Cuesta), una mujer que, tras la reciente pérdida de su marido, decide viajar con su hija Lide (Candela Martínez) y el resto de su familia –su cuñado (Joaquín Furriel), la esposa de éste (Diana Gómez) y su hijo– a una casa de verano en el bosque. El objetivo inicial es simple: vender la propiedad y, de paso, intentar cerrar las heridas emocionales que aún sangran. Sin embargo, lo que prometía ser una despedida tranquila se transforma rápidamente en una auténtica pesadilla cuando Lide desaparece misteriosamente en el bosque, coincidiendo con el inicio de un voraz incendio forestal.
La situación se complica aún más cuando las autoridades, ante el avance implacable de las llamas, se ven obligadas a suspender la búsqueda de la niña y ordenar una evacuación inmediata. Desesperada y negándose a abandonar la esperanza, Mara decide desafiar las órdenes y, junto a su familia, se adentra en el bosque en una búsqueda frenética y peligrosa. Aislados, sin ayuda externa y con el fuego acechando, su única esperanza reside en Santi (Enric Auquer), el guarda forestal de la zona. Pero a medida que la búsqueda avanza, Mara comienza a sospechar que el incendio no es la única amenaza que se cierne sobre ellos, y que alguien dentro del grupo está ocultando la verdad.
El rodaje de ‘Cortafuego’ se caracterizó por una metodología inusual, que contribuyó a crear una atmósfera de tensión y realismo en el set. Los actores, según revelan en entrevistas, desconocían el desenlace de la película hasta bien avanzado el rodaje. Diana Gómez explica que el final estaba deliberadamente oculto en el guion, tachado en negro, y que no fue revelado hasta aproximadamente un mes después del inicio de las filmaciones. Esta estrategia, según los intérpretes, les permitió sumergirse por completo en sus personajes y reaccionar de manera más auténtica a los acontecimientos.
Joaquín Furriel destaca la improvisación como un elemento clave del proceso creativo. “Filmamos como 80 páginas el primer día. No había casi que actuar, era algo que realmente nos estaba sucediendo”, afirma el actor. Elogia la “manera novedosa” de rodar de Victori, quien, para lograr una mayor inmersión, filmó gran parte de las escenas sin que los actores pudieran ver al equipo técnico. Incluso, el director realizó pruebas previas con otros actores para determinar la ubicación óptima de las cámaras, asegurando que permanecieran fuera del campo de visión de los intérpretes principales.
Esta técnica, según Furriel, convierte a ‘Cortafuego’ en un proyecto “muy inmersivo”, que invita al espectador a conectar emocionalmente con la historia y a experimentar el miedo y la angustia de los personajes. La gestión del duelo y el miedo son, de hecho, temas centrales de la película. Diana Gómez resalta cómo cada personaje afronta estas emociones de manera diferente, tanto a nivel interno como externo, y cómo estas reacciones finalmente convergen en un desenlace inesperado.
Furriel añade que la película también explora temas como la culpa, el prejuicio y la necesidad de encontrar un culpable, incluso cuando la situación es compleja y las respuestas no son fáciles de encontrar. Para Auquer y Cuesta, el fuego, creado en su mayor parte con efectos especiales, es un elemento fundamental de la narrativa, casi como un personaje más.
Belén Cuesta explica que los personajes que interpretan están marcados por el dolor y la pérdida, y que la posibilidad de experimentar una nueva pérdida los lleva al límite, generando un estado de “desquicie”. Destaca que el fuego no solo representa una amenaza física en el bosque, sino también una metáfora de la tormenta emocional que se desata en el interior de los protagonistas.
Enric Auquer, por su parte, señala que la película invita a reflexionar sobre los peligros de tomarse la justicia por mano propia y sobre cómo el fuego interno puede llevar a cometer errores o a tomar decisiones precipitadas. “Cortafuego” no es solo un thriller de suspense, sino también una exploración profunda de la condición humana y de los límites de la desesperación. La película promete mantener al espectador en vilo hasta el último minuto, mientras lo invita a cuestionarse sus propios miedos y prejuicios. La apuesta de Netflix por este thriller psicológico, con su innovadora puesta en escena y sus potentes interpretaciones, podría consolidarse como uno de los grandes éxitos de la plataforma en las próximas semanas.






