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Lima, Perú – En un giro inesperado y que profundiza la ya crónica inestabilidad política de Perú, José María Balcázar, congresista del partido Perú Libre, fue elegido presidente del Congreso este miércoles y, consecuentemente, asumió la Presidencia interina de la República tras la censura del mandatario José Jerí. Balcázar, de 83 años, se convierte en el octavo gobernante en casi una década de crisis política en el país, y ejercerá el cargo hasta el 28 de julio de 2026.
La elección de Balcázar se produjo en un ambiente de alta tensión y desconfianza, reflejo de la profunda fractura política que atraviesa la nación. El proceso parlamentario, que involucró a cuatro listas en competencia, evidenció la dificultad de encontrar un consenso en un Congreso fragmentado y polarizado. Además de Balcázar, compitieron Héctor Acuña (Honor y Democracia), Edgar Reymundo (Bloque Democrático Popular) y María del Carmen Alva (Acción Popular). Lady Camones y Alejandro Cavero fueron los encargados de escrutar la votación.
En la primera vuelta, Balcázar obtuvo 46 votos, superando a María del Carmen Alva, quien recibió 43. Héctor Acuña se quedó con 13 votos y Edgar Reymundo con apenas 7. La diferencia estrecha entre Balcázar y Alva obligó a una segunda vuelta, donde el candidato de Perú Libre finalmente se impuso con 64 votos frente a los 46 de su contendiente.
Sin embargo, el camino hacia la Presidencia interina no estuvo exento de controversia. Antes de la segunda vuelta, los parlamentarios del Bloque Democrático Popular (BDP) anunciaron su retiro de la votación, argumentando la falta de garantías de transparencia y la desconfianza en la mesa directiva del Congreso, la misma que, según sus integrantes, “sostuvo a Dina Boluarte y a Jerí”.
“No vamos a participar en la segunda votación”, declaró la congresista Sigrid Bazán. “Es la misma mesa que sostuvo a Dina Boluarte y a Jerí. No le ofrecen las garantías de transparencia. Los 3 congresistas no nos vemos representados por ninguna de las opciones. Que los congresistas se hagan responsables de sus votos por los partidos que nos llevaron a esta crisis”, añadió Bazán, reflejando el profundo desencanto de un sector del Congreso con la clase política.
La elección de Balcázar ha desatado una ola de reacciones en el espectro político peruano. Fuerza Popular, uno de los principales partidos de oposición, acusó a Renovación Popular de ser responsable de este resultado, alegando que su “acto de irresponsabilidad” ha permitido el regreso de Perú Libre al poder.
“Lo hemos dicho claramente, Renovación Popular ha cometido un acto de irresponsabilidad, solo por su ego nos llevaron a esta situación. Ustedes son testigos que ahora nuevamente Perú Libre llega a Palacio. Balcázar ha prometido indultar a Castillo, todo el trabajo que hicimos para que el señor Castillo termine donde está”, denunció Martha Moyano, congresista de Fuerza Popular, en una conferencia de prensa.
La acusación de Fuerza Popular se refiere a la posibilidad de que Balcázar, como representante de Perú Libre, busque indultar al ex presidente Pedro Castillo, quien actualmente se encuentra en prisión acusado de rebelión y otros delitos. Esta posibilidad ha generado gran preocupación en los sectores que se oponen a Castillo y que impulsaron su destitución.
El nuevo presidente interino, José María Balcázar, es una figura veterana de la política peruana, con una larga trayectoria en el movimiento marxista. Su elección representa un retroceso en la búsqueda de estabilidad política y podría reavivar las tensiones sociales y políticas que han caracterizado a Perú en los últimos años.
La asunción de Balcázar al poder se produce en un contexto económico y social complejo. Perú enfrenta desafíos importantes en materia de inflación, pobreza y desigualdad. La inestabilidad política agrava estos problemas y dificulta la implementación de políticas públicas efectivas.
Analistas políticos coinciden en que la elección de Balcázar es un síntoma de la profunda crisis de representación que sufre Perú. La incapacidad de los partidos políticos para construir consensos y la falta de confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas han llevado al país a una situación de parálisis y caos.
El futuro inmediato de Perú es incierto. La Presidencia interina de Balcázar durará hasta el 28 de julio de 2026, fecha en la que se espera que se celebren nuevas elecciones generales. Sin embargo, la posibilidad de que se convoquen elecciones anticipadas no se descarta, especialmente si la situación política se deteriora aún más.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la inestabilidad política en Perú y ha llamado a todas las partes a buscar una solución pacífica y democrática a la crisis. La Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE) han ofrecido su apoyo para facilitar el diálogo y la negociación entre los diferentes actores políticos.
La elección de José María Balcázar como presidente interino de Perú marca un nuevo capítulo en la turbulenta historia política del país. La capacidad del nuevo mandatario para liderar la transición y restaurar la confianza en las instituciones democráticas será crucial para evitar que Perú se hunda aún más en el caos y la incertidumbre. La sombra de Pedro Castillo y la promesa de un posible indulto planean sobre su gobierno, añadiendo una capa adicional de complejidad a un panorama ya de por sí desafiante.


