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Paz a 100 Días: ¿Estabilización Económica o Promesas Vacías?

Se cumplen 100 días desde que asumió el Gobierno. Paz destacó la estabilidad económica y la lucha contra la corrupción. Apunta a concretar leyes que afiancen la credibilidad puesta en el país

Paz a 100 Días: ¿Estabilización Económica o Promesas Vacías?

Rodrigo Paz cumplió 100 días en el poder, un hito que marcó con un mensaje a la nación donde evaluó su gestión y delineó los desafíos venideros. El presidente destacó la estabilización económica, la lucha contra la corrupción y la apertura internacional como pilares de su gobierno, aunque reconoció que “queda un largo camino por recorrer” para consolidar los cambios propuestos y reconstruir el país.

En su alocución de poco más de 10 minutos, Paz enfatizó la difícil situación económica que heredó, contrastándola con la actual, donde, según sus palabras, se ha logrado frenar la inflación y estabilizar el tipo de cambio. La eliminación de los subsidios a los hidrocarburos fue presentada como una medida crucial para sanear las finanzas públicas, aunque admitió que esta decisión generó controversia y afectó a ciertos sectores de la población. El mandatario argumentó que una parte significativa de los subsidios se desviaba a actividades ilícitas, como el contrabando, enriqueciendo a unos pocos a expensas del erario público.

“Bolivia ha despertado. Bolivia tiene fe, tiene esperanza y Bolivia tendrá mejores días a medida que vayamos dando certidumbre, que vayamos construyendo institucionalidad, a medida que la economía sea de la gente”, declaró Paz, buscando transmitir un mensaje de optimismo y confianza en el futuro. Sin embargo, también advirtió que el proceso de transformación del país será largo y complejo, y que enfrentará la resistencia de aquellos que se benefician del statu quo.

El presidente Paz no dudó en criticar a la administración anterior, recordando las largas colas para conseguir combustible y denunciando la existencia de un “Estado tranca” y una “cloaca” de corrupción que obstaculizaban el funcionamiento del aparato estatal. Aunque no mencionó nombres, se refirió a un grupo de “demagogos” que, según él, siguen intentando sabotear sus políticas y enriquecerse a costa del Estado. Paz propuso un modelo de país sin “jefazos”, “Estado máximo” ni “unos cuantos dueños”, donde el poder se distribuya de manera más equitativa y se promueva la participación ciudadana.

La lucha contra la corrupción fue otro de los ejes centrales del mensaje presidencial. Paz afirmó que su gobierno está persiguiendo a los “traidores a la patria”, aquellos que “roban” y “no dejan ser”, y que varios de ellos ya están en prisión. Sin embargo, también reconoció que la corrupción es un problema estructural que requiere de un abordaje integral y de la colaboración de todos los sectores de la sociedad.

En materia económica, Paz destacó la reducción del déficit fiscal y la estabilización del tipo de cambio como logros importantes de su gestión. También resaltó el aumento de la confianza de los inversionistas y la disminución de la fuga de capitales. El presidente atribuyó estos resultados a la implementación de políticas económicas responsables y a la transparencia en la gestión de los recursos públicos.

La apertura de Bolivia al contexto internacional fue otro de los puntos destacados del mensaje presidencial. Paz anunció la participación del país en el Mercosur, donde se ha generado una “nueva apertura” y una “nueva intención” de colaboración. También mencionó su reciente visita a Panamá, donde participó en el encuentro continental más grande junto a otros siete presidentes, y su intención de fortalecer las relaciones con Estados Unidos, la Unión Europea y los países fronterizos. “Estamos generando un nexo directo con los Estados Unidos, con la Unión Europea, pero también con nuestros cinco países fronterizos que habíamos dejado de lado en nuestra relación. Estamos trabajando para que el mundo venga a Bolivia y nosotros poder ir al mundo”, afirmó.

De cara al futuro, Paz anunció que su gobierno se enfocará en la aprobación de leyes que consoliden los cambios propuestos en diversos ámbitos, como hidrocarburos, minería e inversión extranjera. El presidente enfatizó la necesidad de crear un clima de certidumbre jurídica y de promover la inversión privada para impulsar el crecimiento económico y generar empleo.

El 2026 fue señalado como un año clave para “ordenar la casa” y consolidar la visión de futuro del gobierno. Paz anunció que se realizará una revisión exhaustiva de todas las instituciones estatales, incluyendo los más de 100 empresas públicas, para identificar áreas de mejora y optimizar su funcionamiento. “Estamos entrando en cada lugar para dar un orden, para dar una lógica, una certidumbre de cómo funciona la nueva institucionalidad que queremos construir”, anticipó.

Sin embargo, la evaluación de los primeros 100 días del gobierno de Paz no es unánime. En la Asamblea Legislativa, las opiniones están divididas. El diputado Gonzalo Chávez advirtió que para implementar las políticas públicas propuestas por el gobierno se necesita construir un “andamio de gobernabilidad” en la Asamblea, lo que implica negociar y llegar a acuerdos con los diferentes partidos políticos.

La gestión de Paz también se enfrenta a desafíos importantes, como el paro cívico convocado en Trinidad en protesta por la política de combustibles, las filas para la descarga de gasolina y la creciente preocupación por la seguridad ciudadana. Además, el gobierno debe lidiar con la crisis económica regional y la incertidumbre política internacional.

En un contexto de polarización política y social, el gobierno de Paz deberá demostrar su capacidad para generar consensos, promover el diálogo y construir un futuro mejor para todos los bolivianos. Los próximos meses serán cruciales para determinar si las promesas de cambio y esperanza se traducen en resultados concretos y beneficios tangibles para la población. La reunión confirmada con Donald Trump el 7 de marzo podría ser un punto de inflexión en la política exterior del país, abriendo nuevas oportunidades de cooperación y inversión, pero también generando controversia y críticas.

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