La relación sentimental entre la reconocida actriz Alina Lozano y el creador de contenido Jim Velásquez ha vuelto a situarse en el centro de la conversación pública y las redes sociales. Tras confirmarse su separación en el año 2026, luego de haber participado juntos en el reality "Apostarías por mí", diversas controversias han surgido respecto a la naturaleza de su unión y los términos económicos de su vínculo. En una reciente entrevista concedida al periodista de entretenimiento Carlos Ochoa, la actriz decidió abordar estos puntos, ofreciendo su perspectiva sobre los hechos y desmintiendo versiones que circulaban en el entorno digital.
Uno de los ejes principales de la disputa ha sido la validez legal del matrimonio. Previamente, Jim Velásquez había manifestado a través de sus redes sociales que la relación no contó con un soporte legal y que la ceremonia celebrada fue únicamente simbólica. Según la versión del creador de contenido, al no existir la firma de un acta legal, la pareja no tuvo la necesidad de iniciar trámites formales de divorcio una vez que se produjo la ruptura.
Al respecto, Alina Lozano aclaró que, si bien es cierto que no existe un documento civil, el significado emocional y espiritual de la ceremonia fue fundamental para ella. La actriz enfatizó que la unión realizada en Cartagena representó su verdadero matrimonio, afirmando que así es como ella deseaba vivir el proceso. No obstante, Lozano aprovechó el espacio para desmentir categóricamente los rumores que sugerían que el sacerdote que ofició la boda era en realidad un actor contratado. "Él está utilizando las frases gancho virales para que la gente llegue y después desenvolver el tema y terminar diciendo que fue algo simbólico, que fue una bendición, lo cual es cierto. Pero lo del cura, que no lo está diciendo él, sino mucha gente, de que era actor… ¿Cuál actor? El cura era cura de verdad", aseguró la intérprete.
La actriz también hizo una distinción clara entre las dos celebraciones que rodearon su unión. Mientras que la ceremonia de Cartagena fue el acto que ella consideró real y genuino desde su corazón, la segunda celebración fue un evento masivo diseñado para creadores de contenido e invitados del ámbito digital, muchas de las personas presentes eran desconocidas para ella. Según Lozano, este segundo evento respondió primordialmente a los gustos de su expareja y a la intención de generar contenido para sus plataformas sociales.
Este enfoque hacia la creación de contenido derivó en un profundo descontento por parte de la actriz en relación con la monetización de los eventos. Lozano manifestó sentirse desamparada frente a la organización de Velásquez, quien contaba con un equipo especializado para maximizar los ingresos digitales derivados de la boda. "El resultado es la suma millonaria que él ganó y la suma de chiste que yo me gané. Me dolió no por el dinero en sí, sino porque éramos una pareja y esperaba un gesto de equilibrio", expresó. Asimismo, la actriz desmintió las insinuaciones sobre su situación financiera, aclarando que era Velásquez quien manejaba los ingresos más altos gracias a su presencia en redes y rechazando la idea de que Jim estuviera "sacando la pensión" de ella.
El vínculo, que inició en 2022 y estuvo marcado por una diferencia de edad cercana a los 30 años, terminó de deteriorarse en medio de tensiones emocionales. Lozano relató que el conflicto alcanzó un punto crítico cuando Velásquez le manifestó sentirse como su “empleado”. Tras este episodio, la actriz confesó haber pasado por un duelo emocional muy complejo, caracterizado por el llanto constante.
El cierre de este ciclo ocurrió de manera abrupta para la actriz, quien relató que su proceso de tristeza se detuvo al descubrir que su expareja ya había avanzado en su vida personal y profesional. Lozano contó que vio un video de Velásquez donde aparecía con la visa de México, momento en el cual comprendió que él ya había salido de la relación. "Ahí yo paré de llorar porque me di cuenta de que él simplemente me dio la patadita de la buena suerte", señaló. Finalmente, la actriz de "Pedro el escamoso" confesó sentirse utilizada y admitió que, a pesar del tiempo transcurrido, aún siente mucha rabia debido a que percibió que fue desaparecida de la vida de Velásquez tanto en lo laboral como en lo emocional mientras ella se mantenía entusiasmada con la relación.





