El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el programa económico implementado por la administración de Javier Milei durante su participación en la 32° Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA). En un encuentro marcado por los reclamos del sector fabril, el funcionario rechazó categóricamente la posibilidad de recurrir a una devaluación de la moneda para mejorar la competitividad de las empresas locales, argumentando que dicha medida tendría un impacto negativo directo sobre los ingresos de los trabajadores.
Ante los representantes de la industria, Caputo sostuvo que la verdadera reducción del denominado "costo argentino" no debe basarse en el tipo de cambio, sino en una estrategia integral que incluya la baja de impuestos, la eliminación de regulaciones excesivas, la reducción del costo financiero y la realización de inversiones en infraestructura. El ministro fue crítico con quienes proponen el uso del dólar como herramienta de competitividad, calificando estas propuestas como una muestra de "miopía económica preocupante", ya que, según su visión, devaluar implica empobrecer a los asalariados en lugar de solucionar los problemas estructurales de la producción.
Durante su exposición, el titular del Palacio de Hacienda dedicó una parte considerable de su intervención a analizar el estado de la economía que recibió el Gobierno en diciembre de 2023. Caputo afirmó que el modelo económico de las gestiones anteriores no era el camino correcto, basando su diagnóstico en datos que, a su juicio, convalidan esta postura. Describió el esquema previo como un sistema caracterizado por desequilibrios fiscales, una fuerte emisión monetaria, endeudamiento, restricciones cambiarias y serias dificultades para que el sector productivo accediera al crédito.
Para respaldar sus argumentos, el funcionario presentó cifras sobre el estancamiento económico de los últimos 14 años, señalando que Argentina tuvo dificultades persistentes para generar empleo y sostener la expansión de la actividad. Específicamente, destacó que entre julio de 2022 y diciembre de 2023, la actividad industrial registró una caída del 11%. En ese mismo periodo, señaló que las Leliq y los pases del Banco Central aumentaron un 150%, un mecanismo que, según Caputo, incentivó a los bancos a financiar al Estado en lugar de otorgar préstamos a las familias y a las empresas, limitando así las inversiones productivas.
Otro de los ejes de su presentación fue la comparación del poder adquisitivo de los jubilados. Caputo aseguró que, entre julio de 2022 y diciembre de 2023, las jubilaciones perdieron un 37% de su valor real. En contraste, afirmó que bajo la gestión de Javier Milei, los haberes previsionales han recuperado un 14% en términos reales, utilizando este dato para defender el cambio de rumbo en la política económica y la búsqueda de estabilidad macroeconómica para reducir la inflación.
En cuanto a la estrategia a futuro, el ministro detalló que el programa económico se organiza sobre tres pilares fundamentales. El primero es la estabilidad macroeconómica y la previsibilidad, elementos que considera esenciales para recuperar la confianza de los inversores. El segundo es la reducción estructural del costo argentino mediante reformas que no trasladen el ajuste a los salarios, enfocándose en la presión tributaria y el marco regulatorio.
El tercer eje es la implementación y extensión del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), establecido en la Ley Bases. Este régimen ofrece beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para proyectos de gran escala en sectores estratégicos como energía, minería, infraestructura y tecnología. Caputo explicó que el objetivo del Gobierno es que, progresivamente, toda la economía converja hacia las condiciones del RIGI, buscando que las reglas estables y la menor carga impositiva sean la norma para todas las actividades productivas y no un régimen especial permanente.
Finalmente, el ministro abordó la falta de credibilidad institucional del país, vinculándola a la violación de los derechos de propiedad privada. Caputo señaló que esta incertidumbre ha sido generada por diversas administraciones, aclarando que tales acciones no son patrimonio exclusivo de la izquierda, sino que fueron ejecutadas también por funcionarios de orientación liberal o de derecha. Aunque no mencionó nombres, sus declaraciones fueron interpretadas como una referencia a las medidas de reperfilamiento de deuda ocurridas hacia el final del gobierno de Mauricio Macri.
Con este planteo, Caputo ratificó que el Gobierno mantendrá su rumbo de reformas estructurales y descartó nuevamente cualquier modificación del tipo de cambio como solución a los problemas de competitividad de la industria nacional.





